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La vicepresidenta de la AESPI, Montse Roca, en la charla. Foto: o. montero |
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La Asociación del Síndrome de Piernas Inquietas se da a conocer en Iruñea
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A la presentación acudieron la consejera de sanidad, María Kutz, y el doctor Diego García-Borreguero .
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Arkaitz Almortza Muro
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iruñea. Los miembros de la Asociación española de pacientes con Síndrome de Piernas Inquietas, Aespi, acudieron ayer a Pamplona para dar a conocer a la sociedad navarra la enfermedad de las piernas inquietas. A la charla acudieron, además de la directiva de la organización, la consejera de sanidad, María Kutz, y el doctor del Instituto de investigación del sueño Diego García-Borregero.
El Síndrome de Piernas Inquietas consiste en una enfermedad que manifiesta una necesidad imperiosa de mover las extremidades inferiores durante la hora de dormir. Esto supone que los enfermos se tienen que levantar de la cama y realizar actividades para entretenerse y calmar los pies. Dicha enfermedad la padece entre el 5% y el 10% de la sociedad española y una de las consecuencias más comunes es el impedimento de conciliar el sueño. Normalmente se hace más frecuente a partir de los 30 o 40 años y afecta a dos mujeres por cada hombre. Además, se trata de una enfermedad crónica que el 70% de los casos es genética.
Según el doctor Diego García-Borreguero, "el estado mental de relax permite que estos síntomas cerebrales aparezcan". Esto supone que las personas que sufren la enfermedad no puedan ver la televisión o leer un libro tranquilamente.
A cada paciente le afecta de distinta forma aunque, en general, consiste en la "sensación de calor, hormigueo, pinchazos o incluso dolor, que impiden conciliar el sueño y que reduce enormemente la calidad de vida", explicó García-Borreguero. Como consecuencia de no poder dormir, muchos de los enfermos tienen mal humor y lo pagan con las personas que les rodean.
Además, muchos médicos y doctores desconocen la enfermedad y esto supone que no puedan atender correctamente al paciente enfermo. Aunque se trate de un síndrome crónico, tiene un tratamiento con el que el 95% de los pacientes se mejora. En el Estado, los medicamentos que se emplean para tratar esta enfermedad son Adartrel y Milapexin.
Arturo Avilés, es uno de los enfermos que sufre el síndrome de piernas inquietas y que, tal y como el señala, tiene mucho sueño porque las piernas no le permiten dormir y tienen que estar moviéndose por el pasillo de su casa durante la noche. "Cuando veo que me alivio me meto a la cama y a los minutos tengo que volver a salir", señaló Avilés ha llegado a dormir durante muchos años una hora o media hora al día.
La vizcaina Teresa Villamor padece el síndrome desde hace quince años y ha llegado a decir que prefiere un cáncer antes de tener esta enfermedad.
A Izaskun Intxausti de Alegia, se lo diagnosticaron hace tres años y desde que esta en tratamiento se encuentra mejor. Tal y como afirmó, su hija también esta teniendo los primeros síntomas de la enfermedad. |
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