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Ventoso celebra el triunfo con 'Samu' a su espalda. Foto: efe |
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Ventoso neutraliza el olfato de 'Samu'
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Hoy se disputa la etapa reina con meta en Collado Salcedillo, donde se decidirá la prueba.
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Alain Laiseka
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Bilbao. Sigue sonando extraño, pero con abril a la vuelta de la esquina, con la Vuelta al País Vasco alborotando el ambiente, Samuel Sánchez, el delantero centro de Euskaltel-Euskadi (cinco dianas, Pichichi, en 2007), está aún lejos de su mejor forma, la que le espera en el tórrido mes de julio francés, en el Tour, su gran objetivo. Y sin embargo, el asturiano de Güeñes a punto estuvo ayer, en una llegada que le miraba con ojos de deseo, de estrenar su casillero de victorias y dar a su equipo un colchón de tranquilidad y confianza con el que afrontar su primer gran reto de la temporada. No lo hizo. Se quedó a un paso. El definitivo. El que separa el todo de la nada. Su lugar en el podio lo ocupó Fran Ventoso, el velocista del Andalucía-Cajasur que el año pasado, enfundado en el maillot del Saunier Duval de Josean Fernández Matxín, se llevó tres etapas de la ronda castellano-leonesa.
No le falló a Samu el olfato, ese instinto asesino, depredador, que desarrolló en 2005, depuró en 2006 y exhibió, como un arma infalible, en 2007. Le traicionaron sus piernas. Rápidas, sí, pero quebradizas, vulnerables. Éstas se desplomaron a nada, a 50 metros, menos, de la exigente llegada que escondía la tercera meta de la Vuelta a Castilla y León, cuando Ventoso llegó desde atrás y como una exhalación se comió el olfato del asturiano, sus piernas, su primer triunfo en 2008.
Fue el emocionante epílogo a una etapa marcada por la fuga de José Antonio López el malagueta, Oleg Chuzda y el madrileño del Orbea-Oreka SDA David Martín. Su aventura murió por el empuje de Euskaltel-Euskadi, el Diquigiovani, el Astana y el Rabobank. La convergencia provocó el descontrol, la anarquía en un pelotón que rodaba ya sin Iñigo Cuesta, que tuvo que abandonar víctima de una caída. En el repecho final, la victoria fue cambiando de manos como si quemara. En su base, parecía del talentoso Thomas Dekker, luego, del fino escalador Alberto Fernández de la Puebla, al que neutralizó Samu, para quedarse finalmente apostada sobre las poderosas piernas de Ventoso. Un vendaval ayer en Palencia.
Hoy se disputa la cuarta etapa, la reina, con final en Collado Salcedillo, un puerto de primera categoría en el que Contador, Leipheimer, Samu, Menchov, Sastre, Soler o Cobo se medirán en un final con sabor a Tour. |
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