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Los pequeños disfrutaron de un entorno diferente, conocieron dónde trabajan sus aitas y aportaron sus ideas frescas a la investigación. |
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Expertos en pantalón corto
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Veinte niños han aportado su experiencia en creatividad e imaginación para ofrecer un punto de vista peculiar a los procesos de investigación en Labein. Una iniciativa pionera en Euskadi.
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la iniciativa era toda una incógnita. Imagine la fórmula. Tome un grupo de niños de entre 3 y 11 años. Métalos por turnos en cinco laboratorios de alta tecnología de la firma Labein, en Zamudio. Explíqueles qué están investigando los especialistas con su lenguaje infantil. Compruebe cómo han asumido los pequeños toda esa información, y finalmente, deles la oportunidad de que pregunten sobre todo lo que han visto, tocado y oído.
¿El resultado? Una jornada con 20 expertos en creatividad e imaginación que los Laboratorios Labein llevaron ayer a cabo con hijos de los propios trabajadores en una experiencia pionera en Euskadi.
"Hay que analizar todo lo que nos han dicho, pero la experiencia ha sido enriquecedora" confiesa Igone Revilla, investigadora en la Unidad de Construcción, cuyo hijo Jon, de tres años y medio, ha participado en el encuentro.
Estos consultores de pantalón corto se han dividido en tres grupos por edades y han ido pasando por los laboratorios de Química, Acústica y Automoción, primero y después por los de Termografía, Nanotecnología, además de una experiencia con el equipo de seguridad antiincendios.
Con los trajes de bombero puestos se les ha sacado al patio y se les ha mostrado cómo se produce un fuego sin llama, en la Nanotecnología se les ha hechos entender los conceptos de pequeño y grande y en Termografía han visto cómo sus caras se llenaban de colores.
Igone Revilla explica que "en función de las edades, las ideas aportadas han sido diferentes pero en todos los niños la pregunta del ¿por qué...? ha sido constante.
La iniciativa ha partido de Ania Bas, una artista polaca integrada en el proyecto piloto llamado Disonancias que busca modos de trabajo de los artistas en empresas privadas. El trabajo en común de Labein y Bas en busca de un modelo de entorno urbano sostenible se ha apoyado en esta iniciativa que buscaba las ideas frescas y originales que siempre tienen los peques para aprovecharse tanto los investigadores como la artista.
Un cuentacuentos ha explicado cómo será el coche del futuro o qué piezas ecológicas debe incorporar. Con hojas especiales de acetato se les ha mostrado la actividad química y otras experimentos con los que trabajan habitualmente en la firma puntera de Zamudio.
La presencia de los infantes durante toda la mañana ha revolucionado las instalaciones y todos han colaborado "tanto los que no tenían niños participando como los que sí, que hemos estado locos con cámaras de fotos y vídeo".
La forma de devolver la experiencia por parte de los niños ha sido variada. Los más mayores más expresivos verbalmente, los más pequeños en base a los dibujos, su forma preferida de traducir sus pequeños y grandes pensamientos.
La jornada ha finalizado con una comida en la que, previamente, los pequeños han podido dibujar sobre los manteles de las mesas cómo ven ellos la ciudad del futuro con las premisas de la sostenibilidad.
La idea es que con todas esas piezas se forme un gran puzzle artístico que servirá a los investigadores y a Ania Bas para su proyecto de Disonancias que presentará próximamente. |
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