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Vista panorámica del frontón Ogueta de Gasteiz, que volvió a mostrar un lleno absoluto con miles de aficionados entregados a sus pelotaris favoritos. |
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Pelota 'fashion' o dos guiris en el Ogueta
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El Parejas de la LEP.M traspasa fronteras y llegará hasta Dinamarca a través de las páginas de la revista 'Euroman'. Dos periodistas daneses afincados en Barcelona se adentraron en las entrañas de la final gasteiztarra con el objetivo de acercar la pelota vasca al hombre escandinavo
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Raúl Martínez
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SuenaAfrica de los Toto en la megafonía del frontón Ogueta. Preludio internacional. Rock de etiqueta para el noble juego de la pelota. Las butacas reciben a los que serán sus inquilinos durante las próximas tres horas. El coloso no conoce el cemento. Nadie se quiere perder el gran espectáculo del Parejas a pesar del papel privativo. Thomas y Martin caminan perdidos por los inmensos pasillos atestados de personal. Sin embargo se consideran unos privilegiados. "Todavía arrastramos la resaca del último reportaje. Las sociedades gastronómicas son un verdadero filón. ¿Aquí está permitido comer? Tabaco y bebida tampoco faltan. ¡Los vascos os lo montáis muy bien!".
Martin Tonmer recaló en Madrid hace trece años y tras pasar por Sevilla y Granada decidió instalarse en la Ciudad Condal. Es corresponsal en el Estado del diario Berlingske y colaborador habitual de la revista masculina Euroman. "Las chicas desnudas no son protagonistas en nuestras páginas. El concepto de nuestra publicación es diferente al estereotipo de las revistas para hombres en España. Nuestro público objetivo es un hombre culto y cosmopolita que se interesa por tradiciones y costumbres que contienen un marcado carácter de virilidad", espeta Martin mientras instruye a su compañero Thomas Vilhelm, avezado fotógrafo danés que compagina labores en el periódico La Vanguardia con trabajos para la Diputación de Barcelona. Tonmer y Vilhelm forman pareja de hecho profesional desde el año 2000.
El polémico documental de Julio Medem, La pelota vasca, y las retransmisiones de ETB vía satélite significaron la primera toma de contacto con los frontones. "Un día haciendo zapping di con el primer canal de ETB. Me fascinó el hecho de que jugaran con la mano y me pareció el mejor ejemplo de la virilidad vasca". Martín hace una pausa mira a la cancha donde el choque previo del festival transcurre por su ecuador. Aún le asaltan las dudas y pregunta: "¿Pero eso no duele?". Entre políticos, modelos, arquitectos y personajes de la sociedad danesa, el mundo de la pelota mano se asoma a través de la ventana impresa llamada Euroman. Pero las inquietudes de los reporteros van más allá del mero juego. Edorta Gorostiza, jefe de prensa de Asegarce, les ha prometido un viaje a Leitza, quizás Goizueta. "Nos interesa conocer la vida de los pueblos donde se respira pelota por todos sus rincones. Hablar con los niños, las futuras estrellas, y conocer, por ejemplo, la elaboración paso a paso del material".
Desde el paseo inicial hasta las estiradas de gato de Titín. Todo les resulta ajeno. Thomas huye de la marabunta de objetivos a pie de frontis. Le han dicho que en el taller de Cipri las instantáneas cobran vida propia. "Es un deporte muy plástico tanto en la cancha como en las gradas. Visitamos el Labrit y el Astelena durante las semifinales del campeonato y allí se respiraba un ambiente más intimista, similar al del billar". Los primeros lances entre Aimar Olaizola y Titín III cautivan al plumilla, que impregna de tosca caligrafía el cuaderno de trabajo. Martin destaca el buen rollo entre titinistas y olaizolistas. Es entonces cuando le viene a la memoria su reciente experiencia con la campaña electoral en Lizar-tza. Martin rehuye hablar de política. El fútbol y el Barcelona le ofrecen más satisfacciones que traslada a Player, otra publicación mensual que indaga en las culturas futboleras. Martin cabila. "El Athletic y su sistema de cantera, buen tema". |
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