Bilbao. La gratuidad para los usuarios del peaje de Usansolo en la A-8 supondrá un incremento de 3.800 vehículos en esta autopista hasta Irubide, y más de un millón y medio de euros al año de coste para la Diputación. Según anunció ayer el diputado de Obras Públicas, Iñaki Hidalgo, la medida se empezará a aplicar el próximo viernes y se mantendrá hasta finales de 2011.
El Consejo de Gobierno de la Diputación aprobó ayer el informe para conocer la incidencia, tanto económica como en la vialidad, de esta medida, que en principio estaba previsto que entrara en vigor ayer mismo. Sin embargo, y aunque el estudio se finalizó antes de Semana Santa, al no celebrarse por el periodo festivo la reunión semanal de la Diputación, su puesta en marcha se retrasará hasta el viernes.
Este "peaje en la sombra", que ya no tendrá que pagar el usuario, supondrá un coste de 6,2 millones de euros para la Diputación, que seguirá abonando a la sociedad Interbiak que gestiona la autopista, "un coste económico al que podemos hacer frente sin problemas".
Además, la medida supondrá que 3.882 vehículos más al día tomen la A-8 entre Usansolo y Irubide -y que se unen a los 5.000 que ya lo hacen-, una cifra que "no va a generar problemas en la vialidad de la autopista", prevé el diputado. No obstante, advirtió que si se produjera una "entrada masiva" por Usansolo, se verían obligados a tomar "medidas drásticas. No podemos atascar Malmasin por eliminar el peaje".
Además, negó rotundamente que éste sea un primer paso para eliminar el resto de peajes en la A-8, ya que "en contra de lo que dicen algunos, se están reinvirtiendo en mejoras y obras del tercer carril".
El departamento se planteó tomar esta medida ante la acumulación de obras en el anillo metropolitano de Bilbao -"hasta media docena en 4 ó 5 puntos"-, con afecciones "severas" en el tráfico, con el fin de evitar congestiones. "Queremos que el ciudadano elija cómo llegar hasta el anillo sin tener en la variable del precio", finalizó Hidalgo. |