Mañana se cumplen cuatro décadas del asesinato, en el Hotel Lorraine de Memphis, del histórico líder de la lucha por los derechos civiles de los negros en EE.UU., al tiempo que por primera vez un negro, Barack Obama, tiene opciones de ser presidente, pero también mientras se mantiene la discriminación... ESTADOS Unidos conmemora esta semana el 40 aniversario del asesinato de Martin Luther King, el adalid de los derechos civiles que soñó un futuro en el que las personas serían juzgadas por su carácter y no por el color de su piel. “La esperanza y los sueños de King no se han realizado plenamente, pero estamos mucho más cerca”, recuerda Michael Mugg, un ministro de la iglesia Faith Overcomes, de Fayetteville (Carolina del Norte), quien tenía 9 años cuando King murió tiroteado en Memphis.