|
|
|
Doinu txikian
|
|
Proa
|
|
Kepa Junkera
|
|
 |
|
POCAs personas conocen mi admiración por los barcos. Cada vez que paso por alguna localidad costera y descubro la larga fila de barcos pesqueros amarrados en el puerto, me quedo anonadado. Me impresionan los contrastes cromáticos y las extrañas figuras que se crean cuando, unidos unos a otros, forman largas filas mientras esperan la vuelta de sus dueños, para una vez más, hacerse a la mar. Pero si los barcos pesqueros llaman mi atención ¡qué decir cuando en el mismo Bilbao, conduciendo de aquí para allá puedo descubrir desde una nao a un antiguo velero amarrado dentro de la ría! El Museo Marítimo Ría de Bilbao es uno de esos rincones especiales y escondidos que me gusta visitar cada cierto tiempo. En su interior, uno descubre que se halla en un espacio diferente, acogedor, en el que absorber el enorme tonelaje de información que guarda, es un trabajo a llevar a cabo en más de una visita. Pero es en el exterior donde reposa una de sus más preciadas sorpresas: la exposición de grandes y pequeños veleros. Navíos antiguos que han cruzado ya los 7 mares. Subiendo a bordo en visitas guiadas aprenderemos cómo era la vida en uno de esos gigantes del pasado que guardan en su interior aventuras y vivencias de marineros, temporales y hasta batallas. Actualmente se estrenan y publican muchas películas y libros con temática histórica. La prehistoria, el imperio romano, la Edad Media, los famosos piratas y corsarios que ejercen una especial atracción en el gran público. Mucha gente se acerca a estos temas de esta manera. No debemos dejar morir nuestro pasado, para estar al tanto de lo que otros vivieron, lucharon y consiguieron . Soy asiduo lector y apasionado del cine pero también es importante acercarse a nuestro pasado visitando y descubriendo, lugares como el Museo Marítimo. Si nos olvidamos de lo que fuimos y nos vanagloriamos de lo que somos, la proa de nuestra esencia se dejará llevar por la corriente y encallará, otra vez, en las rocas de la ignorancia. |
|