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Nestor Basterretxea, con una de sus obras en Bermeo. Foto: deia |
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Nestor Basterretxea medita donar la serie 'Cosmogónica Vasca' al museo bilbaino
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A sus 84 años, el escultor bermeotarra acaba de presentar sus memorias y trabaja en un nuevo proyecto artístico.
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Maite Redondo
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bilbao. Nestor Basterretxea está "pensando seriamente en donar su serie Cosmogónica Vasca al Museo de Bellas Artes de Bilbao". Así lo aseguró el escultor bermeotarra durante una entrevista para el programa Graffiti de Radio Euskadi, que se emitió el martes en directo desde la pinacoteca bilbaina, con motivo del 25 aniversario de la creación de la emisora vasca.
Basterretxea sorprendió con estas declaraciones incluso a los responsables del museo, que desconocían que el escultor estuviera barajando la posibilidad de esta donación. "Como vizcaino me siento muy orgulloso de esta pinacoteca, en la que ya tengo obra. En ningún otro sitio dejaría más alegremente esta serie de 30 obras, en roble, que guardo en mi caserío ", manifestó.
Cosmogónica es una de las series más personales del artista. "¿Cómo surgió? Siempre me ha interesado saber por qué un pueblo que ha heredado una lengua preciosa, el euskera, no ha heredado imágenes. Quería acabar con esa especie de lunar negro en nuestra cultura y entonces, cayó en mis manos el Diccionario de Mitología de Barandiaran. Ahí aprendí que éramos un pueblo pobre, pequeño, aislado de otras culturas mucho mas fuertes. Pero quizás eso nos salvó de las invasiones demoledoras. Inmediatamente empecé a darle forma física a las palabras de Barandiaran", afirmó recientemente el escultor a este periódico. "Empecé a imaginarme las escenas, cogí un papel de más de dos metros y según iba leyendo iba dibujando. En una hora y media hice veintitantas pinturas. Fue un encuentro precioso, y cuando las cosas son así, son verdad. Desde el arte moderno he ido hacia lo más arcaico que es la mitología y, desde ese abrazo, han surgido estas esculturas de la serie Cosmogónica Vasca", relató.
sigue creando Según ha afirmado el propio artista, nunca ha dejado de crear. En estos momentos, está inmerso en un proyecto muy especial: llevar al arte lo que vio en la naturaleza, a partir de un descubrimiento que tuvo en el parque de Zuberoa.
Con la serenidad que le dan sus 84 años, Nestor Basterretxea, uno de los grandes de la cultura vasca del siglo XX y también del XXI, emprende un "viaje sentimental" a la infancia que transcurrió en su localidad natal, Bermeo. Acaba de publicar sus memorias, en las que recuerda el día que tuvo que abandonar su hogar, "era un chaval y me dijeron que iba a venir un pequeño barco de guerra francés y nos iba a llevar a algunas familias. En Francia permanecimos cinco años, hasta estallar la Segunda Guerra Mundial y tuvimos que escapar de las tropas alemanas. Cuando salimos del hotel de París, todo el cielo estaba iluminado por las bombas".
A su edad tiene una curiosidad propia de un joven de 20 años. Confiesa que "aunque sólo duermo cinco horas, la verdad es que el día no me da tiempo para hacer todas las cosas que tengo en mi cabeza. Me interesa el grabado, la fotografía, el cine, la escultura...". |
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