washington. El Fondo Monetario Internacional pronosticó ayer una caída del valor de la vivienda de entre un 15 y un 20% en el Estado español, cuya economía se resentirá de una contracción importante de la inversión residencial. La previsión del FMI se sumó ayer a una larga serie de datos acerca de la sobrevaloración del mercado inmobiliario español -de entre un 20 y un 30%, según el Banco de España- y de caídas de precios -un 5% anual según S & P y un 8% este año según Asprima-.
Roberto Cardarelli, un experto del FMI en los mercados inmobiliarios, calificó el actual nivel de precios como "insostenible" y auguró una contracción. "Los precios están sobrevalorados en entre un 15 y un 20%, por lo que deberán caer en entre un 15 y un 20%, en términos reales", es decir, descontada la inflación, dijo. Ese es el porcentaje del valor actual de los precios que no está justificado por el aumento de la población, los intereses hipotecarios, los ingresos de los ciudadanos y el crecimiento del crédito, según un estudio del Fondo.
El análisis está incluido en el informe 'Perspectivas Económicas Mundiales', la publicación más importante del FMI, en la que plasma su visión de las condiciones económicas mundiales. Cardarelli destacó que los resultados del estudio no implican que es inminente un hundimiento de los precios en los anuncios en los escaparates de las agencias inmobiliarias de la península. "Puede ocurrir lentamente, a través de la inflación", dijo. "No tiene que haber un colapso de los precios nominales": cinco ejercicios con inflación al 5%, y con los precios nominales sin cambios supondrían una bajada de los inmuebles del 25% en términos reales.
El ajuste ya ha comenzado, pues los precios han pasado de incrementos anuales superiores al 20% a un estancamiento en el último trimestre de 2007, según el Fondo. Sin embargo, la inversión residencial aún no ha reaccionado y cerró el año en el 9% del PIB español, un nivel tan sólo superado por Irlanda, de acuerdo con el estudio del organismo.
En este ámbito, Cardarelli reconoció que sólo trae malas noticias. "La inversión residencial es especialmente preocupante. A mi juicio, tiene que bajar. Su nivel actual es muy, muy alto", dijo.
Según los cálculos del FMI, el volumen actual de inversión en construcción supera en 3,5 puntos porcentuales la media histórica en España. Cardarelli apuntó que en "contextos recesivos" la inversión en bienes raíces suele reducirse por debajo incluso de la media histórica. Eso sería un golpe tremendo para la economía española, que se ha beneficiado enormemente del boom del ladrillo en los últimos años. La experiencia de otros países asusta. En Irlanda, la contracción de la inversión residencial ha restado 3 puntos al PIB, mientras que en Estados Unidos la caída ha sido de 1,5 puntos porcentuales. |