bilbao. "Vamos a intentarlo y vamos a dejarnos la piel en ello". Iñigo Urkullu cerró ayer con ese énfasis su conferencia en el Foro Martin Ugalde, en Andoain. El presidente del Euzkadi Buru Batzar del PNV se refería a la oferta de pacto que su formación ha trasladado a Zapatero y a su intención de buscar la paz para Euskadi pese a ETA, "el principal problema de la sociedad vasca y del nacionalismo".
Urkullu resaltó que el PNV ha dado muestras en sus 113 años de historia de trabajar por encontrar soluciones pragmáticas, y no de ruptura, que encaucen definitivamente el contencioso histórico vasco, "enquistado por la falta de voluntad política". "Pretendemos un acuerdo singular desde la política, desde el diálogo y el respeto. Un acuerdo que nada tiene que ver con esta o aquella transferencia insatisfecha. Un acuerdo de verdad. Y quien opte por este camino tendrá nuestro apoyo para llegar al final del camino. Apoyo para alcanzar el mayor respaldo social de las iniciativas que se determinen, y también para poder llevar a cabo sin fisuras la acción de gobierno".
El dirigente abertzale destacó que PNV y lehendakari comparten el mismo norte: "Nuestro propósito, en consonancia con las iniciativas planteadas por el lehendakari Ibarretxe ante el Parlamento vasco, pasa por ser capaces en el siglo XXI de resolver un grave contencioso generado en el siglo XIX. No se trata de una reivindicación ni de una utopía. Es, simplemente, el reconocimiento de la voluntad popular de la ciudadanía de Euskadi. Acuerdo político para vivir y decidir. Para desde el respeto, convivir. Y este es el planteamiento que le vamos a hacer, que le estamos haciendo ya, al PSOE y a Zapatero. No podemos seguir dejando en manos de ETA la capacidad de decretar cuándo y cómo hemos de plantearnos, abierta y descarnadamente, la resolución del conflicto nacional vasco en toda su complejidad. Hemos de proporcionar a la sociedad vasca un marco estable diferente al actual. El actual estatus no es suficiente porque, entre otras cosas, no garantiza a los ciudadanos las respuestas necesarias en el contexto europeo occidental del siglo XXI".
Pese a las amenazas que han lanzado responsables del PSOE por la postura del PNV en el caso Arrasate, Urkullu cree que el acuerdo es posible: "Creemos que tenemos una oportunidad y que debemos aprovecharla. Hay tiempo para el acuerdo y creemos que, con voluntad, hay margen para el acuerdo. Margen para construir una Euskadi que hoy, en los albores del siglo XXI sólo puede entenderse desde la bilateralidad, y, si es posible, desde la confianza, y, sin dudarlo, desde el derecho a decidir. Como decían los foralistas: 'ni tú sobre mí, ni yo sobre ti'. O como las palabras manuscritas por Tony Blair en un ejemplar del Scotland Act, en la sede del Parlamento de Edimburgo: Scotland and England together on equal terms (Escocia e Inglaterra juntas en iguales términos). Porque somos una nación que no está dispuesta a someterse a nadie, en la misma medida y por las mismas convicciones por las que tampoco pretende imponerse contra nadie. Vamos a intentarlo. Y vamos a dejarnos la piel en ello".
Antes, el presidente aludió a ETA y dijo que condición inexcusable para un diálogo resolutivo es el desarme previo y acreditado de la organización armada. |