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Érase una vez... mi conocimiento
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Contar una historia y perfilar unos personajes ya no es un método exclusivo de la ficción. La narrativa se ha convertido también en una herramienta para transferir experiencia en las empresas. Esta innovadora estrategia viene de la mano del MIK.
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convertir una hazaña empresarial en un relato ficticio es la última estrategia para transferir el conocimiento sobre una compañía y para que los trabajadores interioricen los valores de la organización. Ahora, los empleados idean historias de las que ellos mismos son protagonistas con el fin de narrar su experiencia en la empresa y de crear conocimiento respecto a las actividades desempeñadas por la firma.
Durante estas sesiones de transmisión de conocimiento que ya se practican en muchas empresas del Estado, los empleados se ponen en situaciones hipotéticas a las que deberían hacer frente en su puesto de trabajo y averiguan cómo resolverlas al configurar el curso de la historia. Esta herramienta ha venido de mano del Mondragon Innovation&Knowledge (MIK), que lleva siete años investigando la mejor manera de transmitir los valores y funcionamiento de una empresa a los recién llegados.
La dinámica de aprendizaje se desarrolla durante reuniones en las que se junta a varios trabajadores para que configuren un relato sobre las labores que realizan en la compañía de modo que compartan el conocimiento que tienen sobre la firma y el desarrollo de su trabajo con sus compañeros. Además, estas sesiones pretenden implicar en el éxito empresarial a los participantes y lograr que se comprometan con el grupo.
Así describe el codirector del MIK, Carlos Fernández, la dinámica de las reuniones: "Se definen unos personajes, unos problemas a los que hay que hacer frente y unos éxitos que hay que alcanzar. Así, los trabajadores construyen una historia que puede ser la combinación de lo que han vivido todos ellos y donde se intercambia el conocimiento. Ésta es una manera de crear equipo en el proceso de creación del cuento ficticio".
Fernández asegura que "el objetivo de estas sesiones es que se transmita experiencia profesional, facilitar la incorporación de personas nuevas a la organización y contribuir en los cambios de puestos de trabajo. Participar en estas reuniones narrativas es enriquecedor para las personas que trabajan en idear la historia con el resto del grupo".
El MIK lleva investigando en este método desde 2001. " Este tema se planteó en los principios del centro de investigación porque el tema de la cesión del conocimiento nos tenía muy preocupados", explica Fernández. Y es que, hasta ahora no había más métodos que los cursos iniciales o el empezar trabajando de aprendiz para captar la dinámica de una empresa. Así, esta innovadora herramienta introduce la creación de espacios adecuados para que las personas compartan e intercambien conocimiento profesional, algo que no se había hecho hasta ahora.
una experiencia nueva
Ayuda para crear una historia
Dos personas del MIK se encargan de facilitar el proceso y de ayudar a construir la historia a los participantes en la reunión. Fernández confiesa que "no es fácil encontrar a gente que quiera experimentar con cosas nuevas aunque, hay personas de todo tipo. Como solución, al principio de la sesión les explicamos cómo funciona el proceso y les pedimos que escriban los éxitos de la empresa en un papel, de manera que tengan que contarlo después".
Durante siete años, cinco personas del MIK han estado colaborando con otros centros para acabar desarrollando esta metodología propia que ya se ha puesto en práctica en Caja Laboral, la Policía Municipal de Vitoria, Osakidetza, Repsol y Fagor Ederlan.
Una vez probado el método y comprobados los resultados de las reuniones, el objetivo del MIK es pulir y transmitir esta metodología a las consultoras para que puedan aplicarlas en diferentes empresas. Además de las reuniones en sí, el MIK también ha editado un libro con las historias que han surgido en algunas de las sesiones y está grabando un vídeo para Repsol que cuenta la historia de la empresa. |
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