Madrid. La ayuda pública al desarrollo (ADP) de los países ricos descendió un 8,4% en en 2007, situándose en torno al 0,28% de su Producto Interior Bruto (PIB), muy por debajo de los compromisos de los donantes, según el informe anual que el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha presentado en Tokio.
Por el contrario, el Estado español fue el país que más aumentó su ayuda al desarrollo el pasado año, incrementando su asistencia un 33,8%, respecto a 2006. Esta cifra le sitúa en el puesto número siete entre los 22 principales donantes del mundo.
El mencionado informe, publicado la víspera de que se reúnan en la capital japonesa los ministros de Desarrollo del G8 (países más industrializados y Rusia) refleja que, en términos absolutos, el Gobierno español destinó a combatir la pobreza un 0,41% de su Producto Interior Bruto (PIB), cerca de 4.200 millones de euros, manteniendo su tendencia al alza.
Este porcentaje sitúa al Estado por encima del de los miembros de la Unión Europea pertenecientes al CAD, que es del 0,4% y es muy superior al de los miembros del G-7, que asciende al 0,23%.
El año pasado, los 22 grandes donantes que forman el Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE contribuyeron al desarrollo con 103.700 millones de dólares, por debajo de los 104.412 millones suministrados en 2006.
La aportación de la renta nacional bruta osciló entre el 0,93% de Suecia, cuya ayuda bajó frente al 1,02% de 2006, y el 0,16% de Grecia y Estados Unidos, porcentajes todos ellos inferiores a los del ejercicio anterior. La OCDE afirma que se trata de una caída esperada. La justifica por la cancelación masiva de deuda de Irak y Nigeria, si bien también contribuyó un aumento leve para el resto de la Ayuda Pública al Desarrollo.
El informe de la OCDE concluye que la mayoría de los países no están "en el camino" de alcanzar sus compromisos. >Agencias |