Bangkok. Unos 1.200 delegados de 163 naciones aprobaron ayer en Bangkok la agenda de las negociaciones de un nuevo acuerdo para combatir de manera más certera y completa el cambio climático a partir de 2012, cuando venza el Protocolo de Kioto.
"Tenemos todos los elementos del plan de acción de Bali", destacó el esloveno Andrej Kranjc, uno de los representantes de la Comisión Europea (CE) en la reunión, en referencia a la hoja de Ruta aprobada en diciembre en esa isla indonesia.
El llamado por algunos Kioto 2 empezará a negociarse en Alemania en junio y lo primero que se tratará será la transferencia de tecnología de los países industrializados a los emergentes.
Las naciones en vías de desarrollo se han negado en estos cinco días de debates en la capital tailandesa a aceptar controles o reducciones de sus emisiones de gases contaminantes mientras los países ricos no se comprometan en firme con sus ayudas financieras.
En agosto se celebrará otra reunión en Ghana que abordará, según se decidió ayer, la deforestación y la reforestación, apartados que los científicos consideran esenciales para combatir el aumento de las temperaturas del planeta.
La propuesta de Japón de negociar recortes de dióxido de carbono por sectores, introducida en Bangkok, arrancó el rechazo de delegaciones como la de China o la India y se ha dejado para agosto, a pesar de la fuerte presión que ha ejercido la representación nipona.
El grupo de trabajo decidió aplazar a 2009 las discusiones sobre las obligaciones de Estados Unidos, en la esperanza de que el presidente norteamericano que emane de las elecciones que se celebrarán en noviembre será más favorable a aceptar compromisos que el actual, George Bush.
Estados Unidos es el único país industrializado que se ha negado a ratificar el Protocolo de Kioto, que entró en vigor en 2006 para actuar sobre las emisiones de anhídrido carbónico, dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbono, perfluorocarbono y hexafluoruro sulfúrico.
La última reunión de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de este año se celebrará en Polonia, en diciembre.
El otro grupo de trabajo, con el cometido de supervisar el cumplimiento de los acuerdos de Kioto, aprobó con menos problemas que el anterior explorar vías para reducir las emisiones de gases contaminantes en aviones y barcos, un volumen que representa entre el 5 y el 8% del total de las emulsiones que causan el efecto invernadero.
La UE, que impulsaba la iniciativa junto a Noruega, hubiera deseado un compromiso más ambicioso, pero al menos el conseguido supera las reticencias de las naciones emergentes y les arranca el compromiso de estudiar la opción.
El bloque europeo, uno de los frentes que ha buscado mayores compromisos, acordó en 2007 reducir en un 20% sus emisiones de CO2 para 2020. Brasil y Sudáfrica propusieron la alternativa de que las naciones industrializadas entrasen en recortes y las emergentes abordasen controles.
Otro punto de controversia surgió con la propuesta del Banco Mundial de que se aprobase la creación de fondos especiales para que los estados en vías de desarrollo accedan a créditos con los que poder financiar las reformas necesarias.
Los afectados y las organizaciones ecologistas acusaron al Banco Mundial de tratar de controlar la financiación de la lucha contra el calentamiento, esfuerzo que los científicos y empresarios calculan que costará miles de millones de dólares.
Las ofertas del BM de establecer un Fondo para Tecnología Limpia de entre 5.000 y 10.000 millones de dólares y otros de 500 millones de dólares para adaptación se quedaron sobre las mesas de trabajo.
A pesar de las grandes diferencias que vaticinan un largo, difícil y tortuoso camino de negociaciones, el propósito de esa reunión se ha cumplido: conseguir una agenda de trabajo. >Efe
Emisiones de aviones y buques
El grupo de trabajo de los países firmantes del Protocolo de Kioto aprobó ayer en Bangkok explorar vías para reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero en aviones y barcos, en el marco de una reunión organizada por la ONU para negociar un nuevo acuerdo contra el cambio climático. La medida defendida por la Unión Europea (UE) y Noruega tuvo una acogida desigual entre los 1.200 delegados de 163 naciones que desde el lunes debaten en la capital tailandesa bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático. Las emisiones de gases contaminantes en el sector de la aviación civil y del transporte marítimo, que representan entre un 5 y un 8% del total de las emulsiones que causan el efecto invernadero, no están incluidas en el Protocolo de Kioto y, sin embargo, "crecen con rapidez y es necesario tenerlas en cuenta", afirmaron fuentes de la delegación de la Comisión Europea (CE). El consenso alcanzado por la mesa de trabajo encargada de revisar el cumplimiento de los acuerdos de Kioto no es tan ambicioso como hubiera deseado la UE, pero al menos supera las reticencias de las naciones emergentes. >Efe |