 |
|
|
 |
George W. Bush y Vladimir Putin se saludan antes de iniciar una cena en Bucarest. Foto: afp |
|
|
|
cumbre de la otan en bucarest >
|
|
Putin considera una "amenaza" que la Alianza se amplíe hasta la frontera rusa
|
|
El presidente ruso advierte de que no desea volver "a una nueva Guerra fría. Por primera vez, un líder soviético se reúne con los dirigentes de la OTAN.
|
 |
|
Pedro González
|
 |
Bucarest. El presidente ruso, Vladimir Putin, insistió ayer en que su país percibe como "una amenaza" la posibilidad de que la OTAN se amplíe hasta sus fronteras, en alusión a Ucrania y Georgia. "La aparición en nuestras fronteras de un bloque militar basado en el artículo 5 (asistencia mutua en caso de agresión) es percibido por Rusia como una amenaza", aseguró el mandatario ruso tras participar ayer en una histórica reunión con los veintiséis miembros de la OTAN en Bucarest.
Putin subrayó que, para despejar las inquietudes rusas, "no basta la promesa" de la Alianza de que ya no es enemigo de Rusia y de que su ampliación no se dirige contra ella. "Hemos escuchado en el pasado promesas como ésas que no se cumplieron", dijo. En ese sentido recordó que Rusia ha desmantelado gran parte de su presencia militar en Europa, Cuba, Afganistán y Vietnam, mientras Estado Unidos ha construido nuevas bases en Bulgaria, Rumanía, Polonia y la República Checa. "Eso es un traslado de infraestructura militar hacia nuestras fronteras. Seamos sinceros y juguemos con las cartas descubiertas", señaló Putin.
Impedimento Según el presidente ruso, la cuestión de la ampliación representa un "impedimento serio" para el reforzamiento de la cooperación que se había iniciado entre Rusia y la Alianza Atlántica.
No obstante, Putin descartó cualquier vuelta al temido escenario de la Guerra Fría y calificó de positiva su reunión de ayer en Bucarest con los dirigentes de la Alianza Atlántica. "No es posible tener una nueva Guerra Fría. No es de interés para nadie. Ningún actor global, ni Estados Unidos, ni Rusia ni la Unión Europea necesitan volver al pasado", dijo. Además, Putin aseguró que la reunión fue constructiva y abierta. "No hemos superado ciertas fronteras. Esto no fue un partido de 'ping-pong' de reproches (mutuos)".
Ante las perspectivas de una eventual entrada de Ucrania y Georgia, dos ex república soviéticas, en la OTAN, Putin destacó que eso no significa que un país sea democrático o no. "Veamos los países del mundo. ¿Cuántos son democráticos y no son miembros de la OTAN?", preguntó el líder ruso y agregó: "Por ejemplo, Ucrania, si hubiese recibido la invitación a entrar en la OTAN, ¿sería entonces más democrática?". "La OTAN no es un democratizador", dijo Putin, y recordó los problemas sufridos por las minorías rusas en los Estados bálticos, a pesar de su adhesión a la Alianza. "Su entrada en la OTAN no le ayudó nada a esa gente. El papel de la OTAN en la democratización es exagerado", aseveró.
Por otra parte, el presidente ruso reconoció que el principal foco de tensión en la reunión del Consejo OTAN-Rusia de ayer fue el contencioso sobre la suspensión rusa del Tratado de Armas Convencionales en Europa (FACE).
"Quiero quitarme esta carga"
El presidente ruso, Vladimir Putin, se despidió ayer de la escena internacional en un Consejo con la OTAN en Bucarest, asegurando que "como cualquier responsable de tareas oficiales" está "deseando" quitarse "la carga de los hombros" y "pasarla al siguiente", lo que sucederá el próximo mayo. El ruso celebró la última rueda de prensa fuera de su territorio antes de pasar el testigo a Dimitry Medvedev el mes que viene y convertirse en primer ministro, un cargo con menor responsabilidad y supeditado al de presidente. "Es la libertad recuperada", sentenció Putin, que contradijo con sus palabras los análisis que predicen que mantendrá todo su poder en el futuro. Consciente de que ha proporcionado grandes titulares con declaraciones impactantes y polémicas, Putin quiso tranquilizar a los periodistas al asegurar que su sucesor "es un hombre muy preparado" con el que "también tendrán momentos interesantes". Sobre su acción diplomática los últimos ocho años, el aún presidente se atribuyó la "resurrección de Rusia como Estado fuerte e independiente, con una agenda exterior propia". Afirmó además que las relaciones exteriores del Kremlin en este periodo "no han sido en absoluto fáciles". >efe |
|