bilbao. Cinco meses después de los graves incidentes que provocaron grupos de radicales en Donostia el pasado 12 de octubre -día de la fiesta nacional española-, la investigación de la Ertzaintza sigue abierta. Y esas pesquisas han permitido identificar y detener a tres personas que, presuntamente, habrían tomado parte en los mismos. Las detenciones se produjeron ayer en los municipios guipuzcoanos de Donostia, Zumaia y Eibar. A última hora de la noche de ayer quedaron en libertad y pendientes de juicio.
El análisis de un importante número de documentos gráficos y las descripciones de numerosos testigos de los hechos han permitido llevar a cabo los arrestos. Los tres detenidos - entre ellos un menor- son integrantes de un grupo, de entorno a una docena y media de personas, que protagonizaron los incidentes más graves, con el cruce de vehículos y contenedores y el lanzamiento de objetos.
Aquel día -que hizo acto de presencia la Falange en Donostia-, los radicales se ensañaron con varias entidades bancarias y la sede del PSE fue atacada, al igual que diversos vehículos y establecimientos comerciales que sufrieron importantes desperfectos. En total, la Policía vasca recogió 53 denuncias durante los días siguientes por desperfectos en bienes tanto públicos como privados. Los daños en el mobiliario urbano provocados por los alborotadores fueron superiores a los 100.000 euros, según estimaciones del propio Ayuntamiento.
El Departamento vasco de Interior no facilitó las identidades de los arrestados, pero Askatasuna informó de que uno de ellos es M.A.F., detenido en el barrio donostiarra del Antiguo, y el otro es I.L., cuya detención fue Zumaia, mientras que la organización de apoyo a los presos no aportó la identidad del otro arrestado en Eibar. A todos los detenidos se les imputa su presunta participación en un delito de desórdenes públicos. >deia |