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Cuatro jóvenes observan las banderas en el Ayuntamiento de Bilbao. |
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Totalmente desapercibida
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La bandera española, recién izada en el Consistorio, no altera la vida de los bilbainos, que bien la ignoran o la miran con indiferencia.
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SE ha vendido como un hecho único. Como algo insólito. Y en parte lo es. La bandera española ondeó ayer todo el día en la fachada del Ayuntamiento de Bilbao por primera vez desde la restauración de la democracia, aunque los comerciantes de los alrededores y los ciudadanos que pasaron por delante del Consistorio no le prestaron demasiada atención, por no decir que más bien ninguna.
La rojigualda fue izada con nocturnidad -a las dos de la madrugada- junto al reloj de la fachada consistorial y en cumplimiento de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), que daba de plazo hasta el próximo lunes, 7 de abril, para que fuera colocada diariamente en el Ayuntamiento.
Ayer por la tarde, los bilbainos que paseaban por los alrededores del Consistorio tendían a fijarse más en la enseña de Bilbao -de grandes proporciones y colocada en un lateral del edificio- que en la española. Varios peatones, sin llegar a detenerse y sin variar su ritmo, giraban la cabeza y con el rabillo del ojo miraban las banderas ondeando, aunque los rostros de los bilbainos no mostraban nada de sorprendente o raro. Mas bien, las caras de los viandantes reflejaban más indiferencia que otra cosa.
"De momento, no se ha registrado ninguna clase de incidente, en lo que llevamos aquí no hemos tenido ningún problema y nadie se ha acercado para montar bronca; está siendo un día como cualquier otro". Con estas palabras, un policía municipal que vigilaba los alrededores del Ayuntamiento señalaba a este periódico que el día estaba "transcurriendo con absoluta normalidad". Vamos, que nada que ver con la polémica que genera en la calle la izada de las banderas en la Aste Nagusia desde 1978.
"Desde que estoy en la barra, los clientes que han caído por aquí no han comentado nada sobre las banderas", explicaba un camarero del bar La Tortilla, situado enfrente del Ayuntamiento. Aunque el barman era cauto: "Aunque nadie ha dicho nada de momento, seguro que conforme pase el día el tema dará de qué hablar entre la clientela".
Justo enfrente del bar, donde está ubicada una parada de taxis, un trabajador del gremio explicaba -no sin cierta extrañeza-, que ningún cliente le había dado tema de conversación "con la polémica de las banderas". Visto lo visto, parece que tanto movimiento en los tribunales y tanto ruido mediático no han hecho mella entre los vecinos del botxo. "No me parece que las banderas sea un tema como para perder el tiempo, hay problemas sociales más importantes de los que preocuparse", comentaba Javier, vecino del Casco Viejo, que pasaba por delante del Ayuntamiento.
Aitor, también vecino de Bilbao, señaló a DEIA que la colocación de las banderas es una "estupidez". "Esta serie de medidas dividen a los bilbainos. Me parece que sólo debería ondear la enseña de la capital, que es la que une a todos, y no las que generan división", aseveró.
Para gustos los colores. Todo un mosaico. Pero los que sí que cumplen el guión previsto son los políticos. Siempre previsibles en sus reacciones. Ayer tanto PP como PSOE se mostraron satisfechos porque el Ayuntamiento hubiera acatado la sentencia del TSJPV. Aunque desde el PP, Antonio Basagoiti fue más allá y reprochó al alcalde que la ubicación de la española era "vergonzante". Algunos no son de fácil conformar.
Desde el PSE-EE, Txema Oleaga, calificó de "digno" el lugar elegido para la rojigualda y acusó a los populares de "buscar tres pies al gato". Desde EB, Julia Madrazo, criticó que la decisión de colocar la bandera es en "clave puramente judicial, ya que no hay demanda social para colocar la española". Desde la izquierda abertzale, denunciaron en un comunicado que Azkuna "ha evidenciado la claudicación del PNV ante las imposiciones españolas". Es por ello, que anuncian protestas para hoy y una manifestación para el próximo lunes por la colocación de la rojigualda, una bandera conflictiva.
"No me parece que lo de las banderas sea un tema como para perder el tiempo"
javier
Vecino del Casco Viejo de Bilbao
"La bandera española se ha colocado en clave puramente judicial, no tiene demanda social"
julia madrazo
Teniente de Alcalde en el Ayuntamiento |
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