bilbao. A pesar de que los departamentos de Sanidad de las distintas administraciones todavía no han conseguido atajar el consumo de tabaco en los establecimientos hosteleros, un estudio del Gobierno vasco ha puesto sus miras aún más altas y reclama medidas para reducir el consumo de tabaco en los hogares para prevenir la exposición al humo de los cigarrillos de los no fumadores.
El informe de la Dirección de Salud Pública alerta de que uno de cada cinco vascos sufre el humo del tabaco todos los días o con mucha frecuencia en su casa. "Esto se puede interpretar como que el paquete de tabaco todavía está formando parte del mobiliario familiar", indicaron sus autores. La decisión de realizar este estudio parte de la constatación de que el humo de los cigarrillos en locales cerrados predispone al menos a sufrir infecciones de las vías respiratorias altas, sinusitis, bronquitis, neumonías y otras patologías bastante graves entre las personas que voluntaria o involuntariamente viven, trabajan o pasan largos ratos en dichos ambientes cerrados con humo.
Según los resultados de la encuesta, el 17% de los vascos mayores de 16 años afirma que diaria (14%) o muy frecuentemente (3%) se halla expuesta al humo de tabaco dentro de casa. Además, el 7% de la población que en su ámbito laboral se fuma todos los días (5%) o muy frecuentemente (2%). Estos porcentajes de exposición al humo de tabaco llegan al 33% de la población cuando se frecuentan otros lugares cerrados.
El tabaquismo pasivo es consecuencia del tabaquismo activo, de las personas que fuman: un 41% de la población se ha declarado fumadora (17% de las mujeres y 24% de los hombres). Más de la mitad fuma dentro de casa (47%), el 5% lo hace en lugares donde no se puede, incluido el lugar de trabajo.
Estos resultados permiten constatar que la exposición al humo de tabaco ha descendido sensiblemente en el último decenio, aunque no por igual, en todos los ambientes cerrados. Esta mejora y las diferencias detectada según ambientes debe atribuirse a la creciente sensibilización de toda la población y a la presión normativa tanto autonómica como estatal. >deia
situación
· Ámbito laboral. La exposición al humo de tabaco ha descendido del 38% de la población que declaraba trabajar diariamente o con mucha frecuencia en esa situación en 1997, al 21% en la de 2002 y al 7% actual.
· En casa. El 47% de los fumadores dice que no fuma donde no se debe o puede fumar (como en el trabajo). No obstante, sigue fumando en casa, aunque sólo sea "de vez en cuando".
· Objetivo. "Des-exponer" a los fumadores pasivos del humo. |