bilbao. El conductor que el 3 de enero de 2006 atropelló mortalmente en el barrio bilbaino de Basurto a Aitor y Oihane Aginako, de 7 y 4 años, se enfrenta hoy a la petición de pena de cuatro años de prisión y ocho de retirada del carné por un delito de homicidio imprudente. El Juzgado de lo Penal número 5 de Bilbao celebrará finalmente la vista después de que la sala considerara los hechos un delito, y no una falta como pretendía el letrado de la defensa.
El abogado de la acusación, Kepa Landa, recordó ayer las circunstancias que rodearon este trágico suceso que conmocionó a la ciudad: "El conductor se saltó el paso de peatones, superó el límite de velocidad y a su lado, en el carril de la derecha, los coches estaban parados". A su parecer, "estas circunstancias demuestran que hubo una actuación imprudente". Según el informe de la Policía Municipal, el conductor circulaba a más de 62 kilómetros por hora en una zona delimitada a 50.
Por su parte, la Fiscalía pide tres años de prisión y seis de retirada del permiso de circulación. El abogado de los padres, que siguen en tratamiento por su imborrable pérdida, indicó que el interés de sus clientes es conseguir que las "imprudencias tengan una responsabilidad más allá de la indemnización económica, porque cuando estás al volante has de saber que además de jugarte tu vida también pones en peligro la de los demás". La familia conseguirá, al menos, sentar en el banquillo de los acusados al conductor, un hito difícil de conseguir para muchas otras, como la del joven de Durango Enaitz Iriondo, atropellado mortalmente en La Rioja.
Pero en el caso de Basurto se da otra lamentable circunstancia que no será juzgada por el tribunal. Durante años, el Ayuntamiento de Bilbao y Bilbao Ría 2000 estuvieron discutiendo de quién era competencia instalar un semáforo en ese paso de peatones, una reivindicación "histórica" de la asociación de vecinos del barrio, que preside Javier Muñoz. Una semana después del atropello mortal, por fin lo instalaron. La avenida Montevideo de Basurto es el límite de las vías urbanas con las interurbanas, de ahí el litigio entre consistorio y Diputación. Este hecho provocó malestar e indignación en el barrio, donde se celebraron manifestaciones para recordar a las instituciones que éstas les debían un semáforo y un sentido homenaje en el lugar del siniestro en recuerdo de los hermanos fallecidos.
El atestado policial, que servirá de argumento para el abogado de la acusación, indica también que la causa inmediata y principal del atropello fue el hecho de que el imputado "condujera con una total desatención". Personas que presenciaron el suceso testificarán en la vista de hoy. Por su parte, se espera que el abogado de la defensa presente hoy diversos peritos privados.
En el momento del accidente, Oihane perdió la vida en el acto, mientras que Aitor falleció en el hospital al no poder sobrevivir a las graves heridas. Los pequeños estaban cruzando la calle acompañados de su padre y su hermano mayor, mientras que la madre les esperaba en el otro lado del paso de cebra. El padre y el hermano mayor salieron ilesos y la madre, que presenció el accidente, tuvo que ser atendida en el momento al sufrir una crisis nerviosa. |