Que la Iglesia no tiene una sola voz, es decir, la de su jerarquía, es algo que ha quedado patente estos días tras la elección de Mario Iceta como obispo auxiliar de Bilbao y las múltiples voces discordantes que se han alzado contra su designación. Pero, para más inri, ante una jerarquía que pierde fieles a pasos agigantados, el problema que afronta es que tampoco está en sintonía con los que aún le quedan.
Kristau Sarea, un grupo de cristianos de base de la diócesis de Bilbao, que discrepan con la Iglesia católica y con sus mandatarios, llevará hoy a cabo un gesto para evidenciar su protesta con este nuevo nombramiento "antidemocrático y al más puro estilo vaticanista". Frente a la iglesia de San Vicente Mártir de Bilbao, junto a los Jardines de Albia, colocarán una mesa electoral que permita elegir democráticamente al obispo, una reivindicación histórica que tiene visos de perdurar en el tiempo. A las siete y media de la tarde, en plena calle, pero con urna, mesa, vocales y presidente, con carteles de candidatos y candidatas, y lo que es, imprescindible, con una cola de electores que escojan papeleta y la introduzcan en la urna, llevarán a cabo una demostración palpable de que es posible popularizar el clero y darle un barniz de pluralidad. Tras las elecciones en la vía pública, habrá un recuento y por fin se designará al obispo elegido. "Los y las candidatas serán ficticios y no tendrán nada que ver con personas reales, aunque sí con sensibilidades eclesiales como la dogmática, meliflua, pluralista y comprometida", verbalizan así su queja desde el colectivo Kristau Sarea, en un ejercicio de libertad y de tolerancia.
Pero con este aviso a navegantes, estas personas no se convierten en disidentes ni hijos díscolos. Lo hacen por amor a una Iglesia que consideran se rige por criterios demasiado oficialistas y ejerce muy poco espíritu autocrítico. Aunque por vías diferentes a las de Eliza Gara, que llegó a presentar una candidata a presidir la Conferencia Episcopal Española, el objetivo es el mismo: "Defender una Iglesia abierta, democrática, con reconocimiento del pluralismo". El cura bilbaino Eusebio Losada, Uxe, es el impulsor de esta red de cristianos, que deciden ahora implicarse en una representación simbólica que "queremos que sea un gesto respetuoso y participativo".
"Porque la forma de designación de los obispos se realiza de una manera oscura, endogámica y alejada del consenso eclesial, mediante un ejercicio de poder absoluto ajeno a la fraternidad cristiana", protestan, con un toque de atención sentido y profundo.
Kristau Sarea-un grupo formado por más de 200 personas pertenecientes a la diócesis de Bilbao- se queja de la falta de democracia "porque las bases no tienen ni poder ni tan siquiera capacidad de decisión". Esta asociación ya ha advertido al nuevo obispo auxiliar: "Cuando tomes posesión es imprescindible que te pongas al servicio de toda la comunidad eclesial de Bizkaia, sin distinciones entre laicos, laicas, religiosos, religiosas o presbíteros". |