bilbao. El Ayuntamiento de Bilbao va a cambiar la filosofía que rige el transporte de Bilbobus. Recorridos más cortos, más frecuencias y el recurso de los transbordos sintetizan las líneas que se pretende seguir. Los responsables del área son conscientes de que se necesitará un tiempo para concienciar a los ciudadanos, pero están convencidos de que el gasto fijo del servicio no puede aumentar cada año.
El delegado de Circulación, Asier Abaunza, sabe que no será fácil que los ciudadanos se acostumbren a hacer transbordos para llegar a su destino, pero lo contrario implica que los recorridos son muy largos y que la incorporación de nuevas líneas supone un gasto fijo mayor cada año. "Esta legislatura trataremos de concienciar a los ciudadanos, y echaremos a andar con ello en la próxima legislatura", señaló el delegado.
Precisamente, las frecuencias insuficientes y la falta de información adecuada sobre el servicio siguen siendo las principales quejas de los viajeros de los autobuses públicos de Bilbao, según la encuesta que ha realizado el área. El sondeo, efectuado el pasado mes de diciembre entre 1.564 personas, refleja que, a pesar de que el Índice de Satisfacción del Cliente superó tímidamente al del año anterior, pasando de 6,86 a 6,98 puntos sobre 10, el servicio presenta algunos puntos débiles que el concejal asume como "retos para el futuro". En concreto, los viajeros han reivindicado una mejora en la información que se facilita sobre el servicio, los trayectos y la frecuencia. Sin embargo, existe una idea positiva homogénea del servicio.
Se usan poco las nuevas tecnologías
En referencia al uso de las nuevas tecnologías para llegar a tiempo al autobús, cabe destacar que el 12% de los usuarios de Bilbobus se ha informado del periodo de espera a tiempo real proporcionado a través de la web municipal, mientras que un 3% lo ha hecho desde su móvil. En ambos colectivos el nivel de satisfacción es muy alto, superando la nota de 7 en el 65% de los que realizaron su consulta en www.bilbao.net, y alcanzando la misma calificación en el 87% de aquellos que prefirieron informarse desde el teléfono móvil. Sin embargo, los responsables del área se mostraron sorprendidos porque, pese a que el usuario de Bilbobus responde a una edad entre los 35 y 55 años que domina internet o al menos conoce el uso de la herramienta, el nivel de uso es más bien bajo, según reconoció Abaunza. Por este motivo, desde el área se quiere dar un nuevo impulso a este aspecto. Se trata de que los usuarios de Bilbobus puedan utilizar las herramientas de las nuevas tecnologías para conocer los horarios, la horas de salida y llegada y también los retrasos de una manera cómoda mediante el móvil o combinando otras fórmulas. >o.sáez
La prioridad semafórica, a debate
Al finalizar la pasada legislatura, la anterior concejala de Circulación, Ibone Bengoetxea, adelantó la idea que tenía el Ayuntamiento de facilitar a los conductores de Bilbobus unas tarjetas mediante las cuales los conductores pudieran pedir paso en los semáforos y cambiar su color al verde. Con esto, se pretendía ahorrar tiempo en los recorridos. Las primeras pruebas se están realizando en la zona de Otxarkoaga. Sin embargo, según los responsables municipales, los primeros resultados del área apuntan que no es demasiado el ahorro de tiempo que se consigue con este sistema. Éste es el motivo por el que el área seguirá estudiando si es oportuna su implantación. En lo que sí van a trabajar es en disponer de más carriles en la ciudad. Precisamente porque una de las quejas o reivindicaciones más frecuentes entre los usuarios de la encuesta realizada por el área es la duración de los viajes. En cuanto a la valoración por barrios, en el apartado positivo destacan Abando, Santutxu, Ametzola, San Inazio, Deusto, y Casco Viejo, mientras que las zonas con menor índice de satisfacción son Altamira y Zorrotza. >O.Sáez