hOY tenía un examen de recuperación en la universidad y mírame, aquí estoy, he decidido venir a participar en el videoclip de Doctor Deseo", explicaba ayer Alexandra, fan del grupo desde hace un par de años. Esta joven fue una de las pocas personas que se acercaron a la Escuela de Música de Las Arenas respondiendo a la llamada de Mikel Clemente, director del nuevo videoclip de la banda bilbaina, Mi torpe corazón, en la que pedía extras para el rodaje. Se requerían 200 personas, aunque finalmente aparecieron apenas 40. Junto a Alexandra, Ander, Amaia y Helena, que también se saltaron las clases, acudió un grupo de unas veinte personas procedente de un comedor social, con lo que el patio de butacas del recinto se quedó semivacío.
Con una ilusión tremenda, y sin saber a qué iban a tener que exponerse durante el rodaje, los actores llegaban al teatro. Eran aproximadamente las 10.30 horas. "Vemos esto como una oportunidad para meternos un poco en el ambiente, ver cómo graban, conocerles un poco más de cerca...", señalaba Alexandra. El trabajo era sencillo: debían simular que eran espectadores de una obra de teatro.
Grabando y... ¡Acción! Con una capucha blanca en la cabeza y una liga roja en su pierna izquierda, el vocalista Francis Díez yacía en el suelo del escenario. Una mujer, vestida de rojo, también con el rostro cubierto por una sábana blanca, aguardaba en una esquina del escenario -Mi triste corazón representa a los Amantes de Magritte-. Mientras tanto, el grupo de improvisados extras ocupaban sus lugares. "Pensad que estáis viendo una obra y que éste es justo un momento de tensión", indicaba el director a pie de escenario. "Grabando y... ¡Acción!" La chica de rojo comienza a caminar, se acerca a Francis y le besa ante la atónita mirada de su público. "¡Corten! Lo habéis hecho muy bien chicos", anunciaba el director. "Podéis descansar".
"No hemos tenido que hacer gran cosa, la verdad. Sólo tenemos que poner caras de circunstancias, de preocupación... ", explicaba Ander durante los diez minutos de recreo. "Nos está gustando mucho la experiencia. Luego, cuando salga el videoclip, grabaré una copia en oro". Ayer todo eran elogios para el equipo de rodaje. "Mikel dice que lo hacemos muy bien", resaltaba la joven Amaia.
Un estilo muy personal A pesar de que no habían sido capaces de llenar el teatro de público, el ambiente era inmejorable. Francis bajaba del escenario para conversar con sus fans. El particular estilo de Doctor Deseo, que lleva ya 22 años en la música, revoloteaba por todo el teatro. Se contagiaba.
Al final del rodaje, los extras recibieron una camiseta- diseños de Blami, diseñador de Loreak Mendian, Koldo Serra, director de cine, y el Dj Mimoloco.com - y buenas palabras por parte del equipo. "Los del público son mucho más profesionales que nosotros. Era la primera vez que hacíamos algo así. Es una gozada que hayan aguantado tantas horas", resaltaba Francis. "Me gustaría que hubiese más pasta de producción para darles más cosas porque está gente se merece mucho más que una camiseta".
"El rodaje ha ido genial, han estado calladitos todo el rato, porque ese es uno de los problemas que te sueles encontrar cada vez que juntas a mucha gente, pero el público de hoy no ha puesto ningún tipo de problema, sino todo lo contrario. Han sido perfectos", destacó, agradecido, Mikel Clemente.
Ahora, sólo queda esperar a que el primer videoclip de Sexo, ternura y misterio se edite, algo que están esperando como agua de mayo Alexandra y compañía. |