UnA hora puede dar para mucho. Esto es lo que debió pensar ayer el público que siguió en directo el debate político que protagonizaron en los micrófonos de Radio Euskadi las tres personas que han habitado Ajuria Enea desde la instauración de la democracia. Carlos Garaikoetxea, José Antonio Ardanza y Juan José Ibarretxe, tres pesos pesados de la política vasca durante las últimas tres décadas, tiraron de su información privilegiada para realizar una radiografía del pasado, presente y futuro de Euskadi. Cada lehendakari dibujó su visión de país y las preocupaciones con las que tuvo que capear cuando se hizo con el mando del Ejecutivo de Gasteiz, que, como recordó Garaikoetxea, poco tiene que ver a día de hoy con el de comienzos de los años ochenta.
"El país hacía aguas por todos los sitios: la situación lingüística, la industrial, las tasas de paro eran inimaginables (superiores al 23% en algunos lugares como en Ezkerraldea)", subrayó el que fuera máximo rector de los vascos entre 1980 y 1985. Pero, en esa época, no todo eran malas noticias para Garaikoetxea: "Acertamos en recuperar la autonomía fiscal y financiera, aunque había gente que no lo entendía porque había otros eslóganes circulando".
El sucesor del político navarro en Lehendakaritza, José Antonio Ardanza, que se mantuvo catorce años en el cargo, recordó dos de sus "obsesiones" como lehendakari: ETA y la crisis industrial que golpeaba a todo el Estado. "Cogí un país que estaba viviendo una depresión: cerraron las industrias, las empresas se caían a cachos y se estaba destruyendo la ilusión que nació tras el franquismo", indicó Ardanza, que dejó su puesto en Ajuria Enea a Ibarretxe.
El actual jefe del Ejecutivo vasco, por su parte, describió un país bien distinto. Situado en la vanguardia. "Tenemos el mejor nivel de vida que hemos tenido nunca", señaló Ibarretxe, que marcó como la asignatura pendiente de Euskadi su salida del parón político. "Esta sociedad, que ha respondido magníficamente desde un punto de vista económico y social, a pesar de la violencia de ETA, creciendo y desarrollando un proyecto, sin embargo tiene un déficit, y es que estamos bloqueados", indicó el actual lehendakari, tras remarcar que "nos falta la paz".
En cuanto al futuro, Ibarretxe apostó por defender la identidad del pueblo vasco para que se haga con un hueco en el mundo: "Nuestra cultura debe tener un lugar en el mundo, nuestra lengua debe tener un lugar en el mundo. Ése es el objetivo". De la misma manera se decantó Ardanza, tras lamentarse que en el plano político se ha vuelto a revivir la etapa de la confrontación de los tiempos en los que el Partido Popular, con Aznar a la cabeza, contaba con mayoría absoluta en Madrid.
tregua en tres años Garaikoetxea, tras criticar al PSOE por tejer una "trampa" con la renovación de los diferentes Estatutos, aseguró que España está temerosa por lo que pueda arrojar una hipotética consulta, "porque, si no, no tendrían tanto miedo a que se pronunciara el pueblo vasco y dijera qué es lo que quiere". En cuanto a un posible final de la violencia, el primer lehendakari tras la caída del franquismo fijó en "tres o cuatro años" la próxima expectativa de paz.
El único encontronazo entre los tres políticos -que confesaron mantener una relación más o menos fluida- lo protagonizaron Ardanza y Garaikoetxea. Mientras el actual presidente de Euskaltel defendió que el problema de Euskadi no es con España y animó a buscar un acuerdo que cohesione a nacionalistas y no nacionalistas, el dirigente de Eusko Alkartasuna indicó que, ante la falta de un consenso entre todos, se debe aplicar la regla de la mayoría.
Sin más broncas y en un tono agradable, los tres lehendakaris de la democracia pusieron el broche de oro a la sexta edición del Fórum Radio Euskadi, que fue emitido en directo por las cámaras de ETB. |