BILBAO. A la espera de que hoy quede finiquitada la sesión de investidura con el nombramiento de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno español, el PNV hace inventario de lo recaudado estos días en Madrid y Euskadi de parte de los socialistas. La formación jeltzale se mueve entre la desazón por lo constatado y la esperanza obligada por responsabilidad política. La constatación es que no ha percibido por parte socialista un compromiso para abordar una solución al problema vasco, más allá de exhibir músculo en política antiterrorista para contentar al PP. La esperanza es que no arroja la toalla para avanzar hacia un acuerdo.
El presidente del EBB, Iñigo Urkullu, denunció ayer el doble juego del Partido Socialista que, por un lado, se presenta como el adalid del diálogo y, por otro, a la hora de la verdad no fija lugar, fecha y orden del día para abordarlo. Les acusó de especular con los tiempos, de jugar póquer con el objetivo de desgastar anímicamente al rival y derrotarlo por agotamiento más que por convicción. Urkullu señaló que el PSOE mantiene "una estrategia de dilación y dilución del PNV, del tripartito y del lehendakari" con vistas a que el PSE pueda ganar las próximas elecciones autonómicas.
El burukide jeltzale puso sobre el tapete la irresponsabilidad de los socialistas que anteponen sus intereses tácticos y electorales a los intentos sinceros de resolución del problema vasco. En este sentido, denunció que "tanto el PSOE como el PSE comparten la misma estrategia de dejar que pase el tiempo con el fin de que el PNV se cueza en su propia salsa, en base a supuestas disensiones internas". Tras negar la existencia de tales desavenencias, Urkullu añadió que los socialistas también pretenden el debilitamiento de la coalición del Gobierno vasco y del propio lehendakari.
Durante un encuentro que mantuvo con los periodistas, el líder del PNV apeló al acuerdo y al entendimiento con el Gobierno socialista como primera estación y recordó que la consulta es un estadio ulterior. Abogó porque 2008 sea el año del desbloqueo de la situación en Euskadi, lo que a su juicio pasaría por lograr un "acuerdo singular".
encaje constitucional En la familia jeltzale aún resuenan algunas expresiones utilizadas por Zapatero durante su discurso de investidura. No gustó que se refiriera a la propuesta del lehendakari en términos de "aventura" y, tras recordar que las bases de dicha propuesta están recogidas en la ponencia política del PNV, Urkullu se mostró dispuesto a jugar a la mayor. Así, dijo que la hoja de ruta "puede tener encaje en la Constitución, a través de su disposición adicional primera, que contempla los derechos históricos" y denunció que se hable de la Carta Magna como si fuera "una brecha infranqueable".
Urkullu se remitió a las conversaciones de Loiola en las que el PSE, junto con Batasuna y PNV, hablaron del derecho a decidir y de un órgano común entre la CAV y Nafarroa "jugando dentro del ordenamiento jurídico vigente". El burukide se lamentó de la actitud del PSE que no se sienta a hablar con el PNV "si Batasuna no está de por medio".
Iniciativa legislativa sobre la consulta
Al final del encuentro que mantuvo con los periodistas, mientras se refería a la consulta planteada en la hoja de ruta del lehendakari, Urkullu dejó en el aire una evanescente mención a una iniciativa legislativa sobre la consulta que está registrada en el Parlamento vasco. Sin más explicaciones. La cuestión fue muy comentada luego ante la posibilidad de que el Gobierno tripartito hubiera registrado en la Cámara de Gasteiz esta propuesta de ley que supondría un paso más hacia la concreción de la consulta planteada para el próximo 25 de octubre y que socialistas y populares aseguran que no se va a llevar a efecto. Sin embargo, la ambigua mención del presidente del EBB estaba referida a la iniciativa presentada ante el Parlamento por Lokarri el pasado 6 de diciembre. La red ciudadana por el acuerdo y la consulta formalizó una propuesta de convocatoria de una consulta popular para impulsar el proceso de paz, en caso de que no hubiera acuerdo entre el presidente Zapatero y el lehendakari Ibarretxe. >H.U.