DEIA
Registro | Conectar
ULTIMA HORA EDICIÓN IMPRESA SUPLEMENTOS ESPECIALES CANALES SERVICIOS
13-04-2008
Herrialdeak Gizartea Iritzia Politika Mundua Ekonomia Kirolak Begira Telebista Azkena
Gotzon Fano fue presidente de la gestora municipal y el primer alcalde de Erandio. Foto: roberto Zarrabeitia
Herrialdeak
El año en que el Txorierri renació
"Los vecinos se alteran cuando ven que se dan contra una pared, pero son dialogantes"
Bilbao cuenta ya con detectores de fugas de agua
Bizkaia se rinde al placer
Estudiantes de Medicina realizan controles médicos en plena calle
Durango acoge desde hoy un encuentro internacional de jóvenes
Visita guiada
La bbk ofrece más de 14.000 plazas en actividades para jóvenes
Piden que lakua asuma la gestión del ascensor de arangoiti
Jornada festiva en Bilbao La Vieja
25 ANIVERSARIO DE LA DESANEXIÓN >
El año en que el Txorierri renació
Se cumple un cuarto de siglo desde que cinco municipios del Txorierri -Erandio, Loiu, Derio, Sondika y Zamudio- recuperaron su autonomía municipal. Hablamos con cuatro protagonistas de aquel proceso de desanexión.
SE aprueba la segregación de los núcleos de población de Loiu, Sondika, Derio, Zamudio y Erandio, del municipio de Bilbao, para su ulterior constitución en municipios independientes. El presente decreto entrará en vigor el día 1 de enero de 1983 Gasteiz, a 20 de diciembre de 1982. Con este decreto del entonces lehendakari, Carlos Garaikoetxea, los cinco municipios del Txorierri recuperaban su autonomía municipal. Lograban separarse de Bilbao tras décadas de una anexión impuesta, con la que no se identificaron nunca, y que las sumió, según denuncian los que vivieron esos años, en un total abandono.

Erandio fue absorbido por Bilbao en 1940, siendo alcalde José Mª de Oriol y Urquijo; Sondika, Derio, Loiu y Zamudio lo hicieron en 1966, bajo la alcaldía de Javier de Ybarra. Aunque en los documentos consten como anexiones voluntarias, lo cierto es que se hicieron sin consultar a los vecinos, que nunca perdieron su identidad municipal. "Fue una cacicada", denuncia, rotundo, Josu Garmendia, que fue miembro de la gestora municipal de Derio.

La capital vizcaina apenas cumplió las inversiones que había prometido en estas cinco localidades, sumiendo a los nuevos barrios en un caos urbanístico con importantes deficiencias en equipamientos, escuelas y asistencia sanitaria. "Nos dejaron parados pensando que Bilbao se iba a expandir hacia aquí, como una reserva de terreno. Fueron muchos años en los que no se vio ninguna mejora", afirma Arrate Ugarte, teniente alcalde y concejala de Hacienda de Loiu desde su primera legislatura.

Los consejos asesores, con los que los municipios hacían llegar sus peticiones al Ayuntamiento bilbaino, no satisficieron ni por asomo las reclamaciones de los pueblos anexionados. Recuperada la Diputación, el primer diputado general de Bizkaia, José María Makua, jugó un papel determinante. "Fue un valedor muy fuerte para lograr la desanexión", destaca Gotzon Fano, que fue primer alcalde de Erandio. Las citas se suceden en los siguientes años: el 13 de marzo de 1980 el Ayuntamiento de Bilbao inicia el expediente de desanexión, que culminaría el 21 de enero de 1982. El 21 de abril, en un acto celebrado en el Palacio Foral, se nombran las cinco gestoras de desanexión. El 16 de diciembre las Juntas Generales aprueban la propuesta de la Diputación sobre la desanexión, que corrobora in extremis el lehendakari Garaikoetxea sólo 11 días antes de terminar el año. Así, el 1 de enero los cinco municipios recuperan su autonomía y las gestoras municipales que los regirían hasta las elecciones de mayo se formarían en los días siguientes. Finalmente, el 23 de mayo de 1983, 15 días después de los comicios, las primeras corporaciones del Txorierri tomaban posesión de sus cargos.

Erandio

"Durante años la fiesta local de Erandio fue el día que se constituyó la Corporación"

Durante algunos años, la fiesta local de Erandio se celebró el 28 de mayo y no los días de San Agustín, San Lorenzo y Corpus Christi, como se rota actualmente. Ese día de 1983 estrenó Corporación municipal por primera vez en más de cincuenta años. "Ese día, Erandio recuperó el poder decidir por sí mismo", destaca Gotzon Fano, que fue el primer alcalde erandioztarra y presidente de la gestora municipal.

La anteiglesia de Erandio se integró en Bilbao en 1940, poco después de terminar la guerra, una decisión que quedó sellada por un abrazo entre los alcaldes de ambos municipios en el puente de Lutxana sobre el río Asua. "Fue una decisión de ordeno y mando" y con la que, según advierte, Erandio salió perdiendo. "Los ayuntamientos, perdida la Hacienda foral, tenían pocos fondos. Y los extrarradios de Bilbao desaparecieron". Aunque se concretaron por parte de la capital vizcaina una serie de compromisos a ejecutar, pocos se cumplieron. "El hasta entonces alcalde, Pascasio Echarri, entró como teniente alcalde en Bilbao. Estuvo apenas unos meses. Desde el principio empezaron a romper el pacto".

Nadie en Erandio compartió la anexión. "Entre la población siempre nos hemos sentido un municipio distinto", afirma. En 1976 la conciencia desanexionista empieza a plasmarse en tímidas reuniones clandestinas. "Nos juntábamos a escondidas unas 40 personas pertenecientes a partidos políticos, asociaciones de vecinos, sociedades gastronómicas, deportivas, culturales...", relata Fano. Los vecinos llegaron incluso a diseñar una bandera azul y blanca, "que luego se ha visto que Erandio nunca tuvo", que se colgó en el Ayuntamiento en las fiestas de San Agustín de 1977. "La desanexión de Erandio aparecía en los programas electorales de todos los partidos políticos que se presentaron a los primeros comicios de 1979 en Bilbao", afirma.

La gestora municipal de Erandio se eligió y tomó posesión de su cargo el día de Reyes de 1983, en un Pleno que se celebró por los pelos. El secretario que iba a acudir desde Bilbao para dar fe del acto no pudo hacerlo y la letrada que iban a mandar en su lugar tampoco llegaba. "Un miembro de la comisión salió a la calle y volvió con un abogado que era funcionario. Y fue él el que redactó el acta". Erandio era ya un municipio independiente, aunque el primer Ayuntamiento no se conformó hasta el 23 de mayo de 1983, quince días después de las elecciones municipales.

Cuando Erandio recuperó su autonomía, la situación en la que se encontraba el municipio era poco menos que caótica. "Partimos de cero; no teníamos ni un metro cuadrado de patrimonio. Podíamos disponer de ayudas económicas de la Diputación para infraestructuras, pero no podíamos construirlas porque no teníamos dónde". El edificio del Ayuntamiento "se caía pedazos" y fallaban los cimientos. Mientras se levantaba el nuevo edificio, los servicios municipales se prestaron desde los pabellones industriales de la empresa Cenemesa, donde también se habilitaron espacios para las aulas escolares, la biblioteca e incluso la escuela de música. Sustituir las tuberías de abastecimiento, "totalmente obsoletas", y llevar agua potable a zonas como Goierri fue otra de las necesidades más acuciantes. "En Astrabudua las mujeres ponían la lavadora a las 3 de la madrugada porque no había presión en todo el día, y todo los portales tenían que tener una bomba. Cuando se recuperó la presión, al de dos o tres años, las cañerías reventaban de los años que tenían".

Las inundaciones de 1983, que anegaron los barrios más cercanos a la Ría, pusieron la guinda a una situación ya de por sí complicada. "Pero teníamos tanta ilusión que todos los obstáculos se podían vencer", afirma el entonces recién nombrado alcalde. "Fue un envite bonito".

loiu

"La gente joven se tenía que marchar de Loiu porque aquí no se construía vivienda"

En 1967, un año después de anexionarse a Bilbao, en Loiu vivían 2.500 habitantes. Cuando recuperó su autonomía municipal, en 1983, apenas superaban los 1.800. "La gente joven se marchaba porque aquí no había viviendas; durante años no se construyó nada. Bilbao nos tenía como reserva en caso de necesitar expandirse", recuerda Arrate Ugarte, teniente alcalde y concejala de Hacienda desde su primera legislatura. Por eso, ese 23 de mayo de hace 25 años, cuando se constituyó la primera Corporación, el municipio ganó "libertad y tranquilidad. No hubo ni cohetes ni fiesta, pero fue un alivio", destaca Ugarte.

La destitución de Ezequiel Pesquera, alcalde del municipio en 1966 y que se opuso a la anexión, muestra el grado de imposición. "Sentó muy mal, porque fue una decisión que no se consultó a nadie", advierte el actual alcalde, Vicente Arteagoitia. Además, "se intentó convencer a los vecinos de que iban a mejorar el transporte, el agua, la iluminación... Que desde Bilbao iba a ser más fácil financiarlos. Pero se fue viendo que no cumplían lo prometido", afirma la concejala. Además, la necesidad de vivienda superó pronto el parque existente. "Yo mismo me tuve que marchar porque no tenía vivienda", recuerda el alcalde. Incluso hubo que cerrar la escuela porque apenas quedaban niños. "La anexión perjudicó mucho", lamenta Ugarte.

Sólo en los últimos años antes de la desanexión contaron con representantes en Bilbao. El de Loiu, junto a Sondika, fue José Uriarte, que con años se convertiría en el alcalde de esta última localidad. Arrate formó parte del consejo asesor que se reunía con Uriarte para exponerle las necesidades del municipio. "Logramos muy poco: algún alumbrado, el carrejo de bueyes de Larrakoetxe...".

Tras la gestora que constituyó el 17 de enero de 1983 llegaron las elecciones, "masivas, todos teníamos mucha ilusión", y la constitución del Ayuntamiento, el 23 de mayo. Arrate Ugarte recuerda con emoción ese día. "Estaba terriblemente nerviosa", admite riendo. "Para mí fue un día muy emocionante". Tras la euforia inicial, el trabajo que les esperaba "fue difícil porque éramos todos novatos y, a nivel administrativo, aquí no había nada. Por no saber, ni siquiera sabíamos el censo. Pasamos el primer año pidiendo papeles", rememora. Luego, las necesidades que tenían que ir cubriendo se multiplicaron. Abastecimiento, alumbrado y mejora de los caminos vecinales fueron las primeras en ser atendidas, y aun así costó años superar la desidia de las décadas anteriores. "Las corporaciones siguientes hicieron un trabajo impresionante".

derio

"Bilbao nos tenía completamente abandonados, Derio era un caos"

El de Josu Garmendia es un caso, cuando menos, paradójico. Bilbaino de nacimiento, llegó a Derio en 1969 y fue uno de los principales protagonistas de la desanexión: miembro del consejo asesor primero y vocal de la gestora municipal después. Incluso le propusieron presentarse como candidato a alcalde en 1983, aunque rechazó la oferta. "En cuanto llegué a Derio, mis obligaciones estaban aquí", responde con total naturalidad. "Fueron años difíciles, pero mereció la pena", afirma, resuelto.

Josu aún muestra con orgullo el carné que le acredita como miembro del consejo asesor de Derio, fechado el 9 de octubre de 1981. En esos años, seis representantes de la localidad se reunían con José Luis Padura, "una especie de alcalde pedáneo", que hacía de enlace con el Ayuntamiento de Bilbao, para trasladarle sus necesidades. Que no eran pocas. Pocas calles estaban asfaltadas, "la calle Euskalerria era un barrizal"; había muchos problemas con el agua, "había cortes, no llegaba a los últimos pisos, las tuberías se rompían..."; urbanísticamente era un caos, "cada uno construía donde quería"... Con la llegada de la democracia, las voces que pedían la desanexión se hicieran más clamorosas. "A nadie le había gustado la anexión", recuerda. Garmendia destaca el papel que jugó el primer diputado de Bizkaia, José María Makua. "Se empeñó con este pueblo. Un día me cogió y me dijo: 'Alderdikide, tenemos que dar la vuelta a Derio'. Teníamos una colaboración maravillosa por parte de la Diputación".

El arranque de las gestoras fue tan ilusionante como desconcertante. "Como un niño cuando empieza a andar, así éramos nosotros. Empezamos desde el desconocimiento, completamente desorientados, no teníamos ni la más remota idea de cómo se llevaba un Ayuntamiento. Andábamos siempre con miedo de no incumplir alguna ley", admite. En el propio municipio también existían un sinfín de necesidades y hubo que establecer un orden de preferencias. "Lo primero fue el agua, porque era lo que más urgía".

Fueron además años "difíciles", con numerosas protestas a raíz de la crisis económica de los 80 que sacudió a las industrias de la zona, y desavenencias entre los grupos políticos. "Los Plenos que hacíamos en la biblioteca eran una batalla". Con todo, Garmendia hace un buen balance de esos cuatro años que pasó trabajando por que Derio volviera a ser un municipio independiente. "Yo estoy satisfecho", destaca. Compartió la alegría que sintieron los vecinos cuando recuperaron la autonomía y aún hoy en día mantiene que "aunque algunos nos sigan recordando como los malos, el pueblo en general nos reconoce el trabajo que hicimos". Y está convencido de que Derio salió ganando "en todos los sentidos" con la recuperación de su autonomía.

Los protagonistas

"Los vecinos llegaron a inventarse una bandera y colgarla en fiestas del 77 en el Ayuntamiento"

Gotzon Fano

Primer alcalde de Erandio

"No hubo ni cohetes ni fiesta, pero la desanexión fue un alivio para Loiu"

Arrate ugarte

Concejala de Hacienda de Loiu

"Bilbao nos tenía completamente abandonados, no éramos ni extrarradio"

Josu Garmendia

Miembro de la gestora de Derio

25 ANIVERSARIO DE LA DESANEXIÓN
PROMOCIONES  
DIGITAL AQUAPACK
Consigue con Deia una cámara digital con carcasa acuática con 5.0 megapixels
BATIDORA SOLAC
Consigue con Deia la batidora que estabas esperando, gran potencia 600w.
ORTOFOTOMAPAS
Los mapas definitivos de Euskadi que todo montañero, excursionista debería tener.
BONOS PARA DESCARGA PDF
Compra de bonos para la descarga del PDF de la edición impresa, promoción 2x1 (1 bono = 40 descargas)
Acerca de Deia Suscríbase al periódico DEIA Promociones Publicidad Contacto Mapa web Añadir a favoritos
© Editorial Iparraguirre  |  Aviso Legal  |  Privacidad
Enlaces recomendados: Apuestas Deportivas | Trabajo | Hosting