bilbao. ETA reapareció ayer en Nafarroa, herrialde que llevaba 9 meses sin padecer ninguna acción terrorista en su territorio. No hubo que lamentar heridos ni muertos. Aunque según fuentes policiales, la organización armada buscaba atentar una vez más contra efectivos de la Guardia Civil colocando una bomba trampa con metralla en una instalación de telefonía en la localidad de Lapoblación (a unos 90 kilómetros de Iruñea).
La trampa no funcionó porque una de las bombas no estalló a tiempo y la segunda provocó daños materiales, según informaron fuentes de la investigación. Los miembros de ETA colocaron dos artefactos en una caseta que alberga equipos de transmisión de telefonía situada en un monte, a unos trescientos metros de distancia del núcleo urbano de Lapoblación.
Los artefactos, que contenían una cantidad aún por determinar de amonal, fueron programadas a diferentes horas. La primera estaba prevista que una estallara a primera hora de la mañana y la segunda mucho más tarde de forma que pudiera alcanzar a los efectivos policiales que hubieran acudido a comprobar los efectos del primer artefacto.
La segunda bomba, la programada para alcanzar a los guardias civiles, fue colocada a la altura de la cabeza de una persona, en una caja metálica de la instalación de comunicaciones. Los planes de los autores del atentado no salieron según lo previsto, porque la bomba programada para estallar a primera hora no explotó. En su lugar, el que estalló poco antes de las 11.00 horas, fue el segundo artefacto, el que contenía la metralla.
La explosión fue escuchada por un montañero que dio aviso a la Guardia Civil cuyos efectivos se trasladaron enseguida al lugar del atentado. Al inspeccionar la zona, los artificieros del Instituto Armado descubrieron que la primera bomba había fallado y procedieron a neutralizarla. Los agentes encontraron también dos carteles, uno con el texto Peligro bomba. ETA y en el otro, en euskera, se podía leer Ez ikutu.
El lugar del atentado está situado entre los municipios de Lapoblación y Meano, a tan solo 300 metros de distancia del núcleo urbano del primero. Se trata de una instalación repetidora, situada a cincuenta metros de la carretera, que tiene cuatro antenas de comunicaciones, que dan servicio a los bomberos, Radio Nacional de España, ETB-2 y autopista Vasco-Navarra.
tercera bomba trampa Esta es la tercera vez en lo que va desde la ruptura del alto el fuego, en la que la organización armada intenta cometer un atentado-trampa contra efectivos policiales. En dos ocasiones lo ha hecho mediante artefactos colocados en repetidores de comunicaciones.
El 11 de noviembre de 2007, ETA también colocó una bomba trampa dirigida a la Ertzaintza, junto a los juzgados de Getxo. El pasado 23 de febrero, la banda armada planeó una trampa parecida a la de ayer contra efectivos de la Ertzaintza colocando un artefacto en una ventana de la caseta del repetidor de comunicaciones del monte Arnotegi, en Bilbao. |