bilbao. El gaztetxe del Casco Viejo que el pasado jueves fue clausurado tras la explosión de dos petardos abrió nuevamente sus puertas el sábado. Los okupas de Zazpi Katu hicieron ayer hincapié en que continuarán "trabajando por y para el barrio, transmitiendo nuestra fuerza e ilusión", a pesar de que saben que en cualquier momento aparecerá la Ertzaintza con la orden judicial para desalojarles, "porque el aviso ya está dado", señalaron.
Además, explicaron que después de que las chispas de la rotaflex que estaban utilizando cayeran sobre el material pirotécnico, salieron para tranquilizar a los vecinos, que escucharon un fuerte estruendo y observaron asustados cómo salía humo del gaztetxe de la calle Ronda, ya que la explosión provocó "un pequeño incendio que fue apagado rápidamente", detallaron los jóvenes.
Los okupas denunciaron "las malas maneras" con que la Er-tzaintza procedió a su identificación y acusaron de llevar a juicio "sin ningún motivo" a uno de los identificados, que actualmente se encuentra a la espera de que el juez dicte sentencia. "Declararon dos agentes que no estuvieron en el momento de ser identificado, aportando una versión diferente a lo que realmente sucedió, como la declaración que dieron de que iba acompañado de una señora en vez de su hermana menor, de 12 años", acusaron. |