El 25 de octubre de 1966 nació la asociación de vecinos para luchar por que las calles se asfaltaran, la instalación de semáforos para evitar atropellos o que sus hijos contaran con escuelas que no fueran barracones. Hoy son otras las batallas. bilbao.¿Todavía queda actividad industrial en Rekalde?
Quedan muchos pabellones aún activos. Hablamos de detrás de Ciudadela, Moncada, etc. Queda negocio; si meten el tranvía en medio y pones en la balanza los beneficios y los perjuicios, éstos son menos.
No se dan por vencidos en su reivindicación porque el metro llegue a su distrito.
Somos muchos y necesitamos un medio de transporte adecuado y eficaz para tanta gente.
¿Con qué medios cuentan?
Tenemos autobuses y las estaciones de Ametzola con líneas de Feve y de Renfe. Además, hay un bus provisional, el 57, que va a Basurto de lunes a viernes, y hasta que entre en funcionamiento el tranvía. Pero si quieres ir de Rekalde a Deusto tienes que coger tres medios de transporte, mientras otros ciudadanos de Bilbao tienen metro para ir donde quieran.
¿Seguirán peleando?
Queremos un transporte rápido. No pretendemos que el metro llegue a Artatzu Goikoa. Queremos un fosterito en la plaza Rekalde que enlace con San Mamés, que es la intermodal.
Siempre vuelven ustedes al mismo punto.
Estamos dispuestos a todo, a ponernos a pie de obra, que lo sepan en el Ayuntamiento. Cada miércoles hacemos una manifestación por el barrio contra el tranvía y a favor del metro. Están haciendo las cosas a base de autoritarismo. Pero el primer día de las obras, estaremos donde esté la pala. Sabemos que nos van a detener.
¿Imagina su barrio sin la autopista haciendo sombra sobre esta plaza, su centro neurálgico?
Es un lastre. Estamos tratando de unirnos al movimiento de los vecinos de Basurto. Me refiero al ruido, porque es el mismo problema. Hay vecinos en la calle Tolosa que tocan la autopista desde su ventana y les han puesto una mampara que no hace nada. Se supone que con el tiempo debería desaparecer.
Por cierto, ¿sufren sus calles el mal general del exceso de tráfico?
Pues sí. Es inevitable. No iba a ser menos nuestro barrio.
¿Y hay suficientes centros de enseñanza?
Hay tres centros públicos: el del Peñascal, Gabriel Aresti en el centro, y el Colegio Elejabarri. Luego hay otro privado: el del Sagrado Corazón en Artatzu Bekoa. No hay quejas con el instituto de Educación Secundaria. Además, tenemos la guardería Elejabarri que es municipal y la de la BBK. También se están abriendo otras privadas.
¿Hay tantos niños?
Se llenarán, porque hace diez años bajó la natalidad y se eliminaron plazas de guardería. Pero en los últimos años hay muchos niños.
¿Y para las persona mayores?
La residencia de Gaztelondo. Es pública y tiene 60 plazas de centro de día y casi 140 camas. Se necesitaba.
¿Los jóvenes tienen opciones de ocio?
Estamos pidiendo un pabellón polivalente, multidisciplinar, que ofrezca actividades de teatro, cine, juegos... Y es que los sábados y los domingos el barrio se convierte en un desierto. La gente huye. Queremos atraerles con una oferta nueva.
Pero tienen el polideportivo de El Fango.
Está muy bien, pero hay que buscar otras opciones, quizá de carácter cultural.
En cuanto a vivienda, ¿son asequibles los pisos para estos jóvenes?
Son muy caros. Por menos de 540.000 euros no vas a encontrar uno nuevo con garaje y trastero, como los más cercanos al puente de Rekalde. Y de alquiler, la renta llega a una media de 750 euros al mes.
¿Y en lo que respecta a la salud?
Tenemos el ambulatorio con especialistas y el módulo psicosocial. Está bastante bien.
Nos vamos a las zonas verdes.
No hay suficientes. Van a eliminar lo más bonito que tenemos en nuestra gran zona de ocio, en la plaza: nos van a quitar la pérgola para anchar la calle y meter el tranvía y una subestación de energía para este medio de transporte. También es cierto que la plaza de Ametzola ha sido una vía de escape. Además, la unión con Eskurtze aporta más espacio.