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Jorge Lorenzo realiza un caballito en Estoril. Foto: efe |
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La forja de un gran porvenir
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Dani Pedrosa finalizó segundo yValentino Rossi completó el podio;Casey Stoner sólo pudo ser sexto
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Eduardo Oyarzabal
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bilbao. Para ser un campeón hay que ir superando etapas. Hay que ir forjándose como piloto y como persona. Ayer, Jorge Lorenzo se bautizó en MotoGP. Consiguió la primera victoria de su vida. Un primer paso necesario para llegar a lo más alto, para ser un referente en el mundo del motociclismo. Fue la guinda tras los dos primeros podios como debutante y sus tres poles consecutivas, un hecho insólito. Lo hizo quitándose de en medio a Dani Pedrosa y Valentino Rossi, segundo y tercero, respectivamente. Una clasificación final semejante a como se comenzó la carrera. Tanto en Qatar como en Jerez, el mallorquín alcanzó la pole, pero en ninguna de las dos pruebas pudo alzarse en lo más alto del podio. Ayer, en el trazado portugués de Estoril, no sólo triunfó en carrera, sino que también se colocó como líder provisional del Mundial, empatado a puntos con quien parece ser su eterno rival, Dani Pedrosa. Lorenzo le devolvió la moneda al catalán de Honda HRC y por fin pudo verse a los dos pilotos en condiciones semejantes y rodando por conquistar la prueba. En esta ocasión el pulso lo ganó el mallorquín de Fiat Yamaha, aunque a buen seguro que ninguno de los dos dará el brazo a torcer en la lucha por el Campeonato del Mundo.
Durante los primeros suspiros de carrera, todo pintaba a que Valentino Rossi podía retomar la senda de los triunfos, y poder así sumar la que hubiera sido su victoria número 100 en la categoría reina. Pronto tomó la iniciativa y el mando de la carrera. En la primera vuelta ya había dado cuenta de Pedrosa y de Lorenzo, y el italiano cada vez tiraba más fuerte con un binomio Yamaha-Bridgestone muy cuestionado en los tiempos que corren. La incógnita era saber si la mecánica correspondería a las necesidades de Rossi durante las 28 vueltas del circuito portugués. Y parece ser que no fue así, ya que Il dottore tuvo que abandonar la lucha por la carrera. Una vez más, la mecánica no permitió ver a un Rossi con posibilidades de seguir el fuerte ritmo impuesto por su compañero de filas.
Mientras tanto, Casey Stoner peleaba por escalar posiciones en una zona del pelotón poco habitual para el australiano, que durante las primeras vueltas rodó noveno y se las tuvo y retuvo con Toseland y Vermeulen. Y en boxes, los mecánicos ponían a punto las motos, por si la lluvia incrementaba y los pilotos tenían que cambiar de montura, algo que no sucedió.
Ya desde el inicio, el cuarteto compuesto por Rossi, Lorenzo, Pedrosa y Dovizioso, se escapó para poner tierra de por medio. Pero en el tercer giro de carrera comenzó el esperado duelo Pedrosa-Lorenzo. El de HRC le metió la rueda pero Lorenzo no cedió, hasta que le rebasó en la frenada del final de recta de meta. En la vuelta 12, Lorenzo devolvió la moneda a Pedrosa y se fue a por Rossi, a quien superó instantes después en la entrada a la chicane. Ahí se forjó su triunfo.
sin competencia A partir de este momento, Lorenzo sacó a relucir los caballos de su Yamaha para despedirse de sus perseguidores: Rossi y Pedrosa. El catalán, que no quería quedarse rezagado, apretó y adelantó a un Rossi a quien se le cerró la carrera, optando únicamente al tercer puesto. Vuelta rápida tras vuelta rápida, Lorenzo llegó a la bandera de cuadros sin competencia alguna. Una gran exhibición de su potencial.
Lorenzo anticipó que quien apostase por él como futuro campeón del mundo en esta temporada estaba loco, pero el piloto mallorquín, a sus 20 años, ha demostrado que quienes confiaron en él, no se equivocaban. Cada vez son más realidad las opciones de Lorenzo de entrar en la máxima categoría por la puerta grande. De inscribir su nombre entre los grandes. Un dato es que Lorenzo ha conseguido estrenarse tras tres carreras, algo que a Pedrosa le costó cuatro. Sólo un piloto como Kenny Roberts padre, en el año 1978 en Salzburgo, Alemania, consiguió una gesta semejante a la de este joven mallorquín, a quien se le augura un gran porvenir en la máxima categoría. |
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