BILBAO. Un relajado y tranquilo presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, aprovechó la Junta General de Accionistas celebrada ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbao para pasar revista a los magníficos resultados obtenidos en los últimos años, -en 2007 el beneficio creció un 42% y en el primer trimestre de este año ya ha ganado más que en todo 2004-, y para tranquilizar a los accionistas de la compañía a los que pidió que "no se preocupen por las fusiones" porque Iberdrola "nunca" les presentará un proyecto que "no añada valor desde el primer día".
Sin citar a los interesados en la eléctrica vasca -EDF, ACS y Gas Natural-, pero en clara referencia a ellos, Ignacio Galán insistió, una y otra vez, en su teoría para que Iberdrola se embarque en cualquier operación de integración con otras compañías y que se basa en dos máximas: "consenso y creación de valor para todos los accionistas desde el primer día".
La teoría la respaldó con la práctica de la integración de la escocesa Scottish Power, una operación modelo, según Galán, que ya aporta una cuarta parte de los resultados de la compañía vasca.
El presidente de Iberdrola inició su intervención destacando a los accionistas que la Iberdrola de 2008 es "otra empresa" que va camino de generar casi la mitad de sus resultados en el extranjero y que "se ha convertido en un auténtico gigante energético mundial por su dimensión, su rentabilidad y su apuesta por las energías limpias, así como por la calidad de sus resultados y su solidez financiera".
En esta línea reiteró que tiene la confianza de contar con un "proyecto sólido y de futuro", que le garantiza un papel "protagonista" en el panorama energético internacional en los próximos años.
Galán destacó que, de cara al futuro y dentro de su Plan Estratégico 2008-2010, quiere continuar desarrollando este modelo que "tan buenos resultados" ha dado, por lo que seguirá con la fórmula de combinar el crecimiento, la internacionalización y la eficiencia para conseguir una mayor rentabilidad.
Los accionistas que han visto como la rentabilidad total obtenida con su inversión, entre dividendo y revalorización en bolsa, entre 2000 y 2007 asciende al 250%, no perdieron la ocasión de interrumpir cuatro veces con aplausos la intervención de Galán, máxime cuando este les comunicó que en los próximos años el beneficio por acción crecerá un 16% anual, frente al 11% actual.
Ignacio Galán afirmó que Iberdrola es un "proyecto de éxito, pero no duden de que, si en algún momento, surgiera alguna alternativa mejor, la presentaríamos ante ustedes porque Iberdrola ha sido, es y será lo que todos nuestros 300.000, grandes, medianos y pequeños accionistas decidan", precisó.
En este sentido, ante algunas interpelaciones de accionistas sobre los "rumores" de posibles operaciones que afectan a Iberdrola, Galán fue claro: "No emprenderemos ninguna operación que, desde el primer día, no sea aditiva, que sume en beneficio por acción, que sume en cash flow por acción, que la compañía resultante sea más sólida, por tanto que el apalancamiento sea igual o menor al actual, que sea más grande, que nos sirva para sumar. De lo contrario, si no tenemos todos esos parámetros, obviamente no lo haremos".
El poder vasco en la compañía
El presidente de Iberdrola volvió a reiterar a instancias de algún accionista que Iberdrola es una empresa vasca, orgullosa de sus raíces vascas y que seguirá teniendo su sede en Bilbao aunque eso no quita para que un mundo globalizado intente ser local en todos los sitios en los que opera y tenga repartidos centros de decisión también fuera de la geografía vasca. En todo caso, la presencia de consejeros y directivos vascos sigue siendo una constante en la compañía eléctrica. De hecho entre la docena de directivos de primer nivel Galán cuenta con varios vascos casos de José Luis Sampedro, Xabier Viteri, Asís Canales y Juan Carlos Rebollo. Entre la quincena de miembros del Consejo de Administración están varios representantes ligados con el País Vasco casos de Juan Luis Arregui, el primer accionista individual de la compañía; Jose Orbegozo; el profesor de la Escuela Ingenieros de Bilbao, Ricardo Alvarez Isasi; José Ignacio Berroeta; el presidente de la BBK, Xabier Irala; Victor Urrutia, y también la profesora Inés Macho-Stadler, curiosamente la única mujer entre la treintena de consejeros y altos directivos. >X. A. |