bilbao. "Debemos escuchar la voz de la ciencia, que suena alta y clara cuando habla sobre el cambio climático", afirmó ayer la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, durante la presentación del Basque Centre for Climate Change (BC3), el primer centro de investigación científica vasco y del Estado dedicado exclusivamente a descubrir lo que nos deparará el futuro. Un total de 25 científicos internacionales estudiarán el efecto de las emisiones de CO2 a la atmósfera, sus consecuencias en el planeta y los cambios socioeconómicos que deberían implantarse para adaptarnos al calentamiento global.
El inglés será el idioma de trabajo de este organismo, además del elegido para su nombre oficial. Anyl Markandya, miembro del grupo internacional de expertos en cambio climático de la ONU (IPCC, en sus siglas en inglés), será su director. Con un amplio currículo a sus espaldas, Markandya coordinará las investigaciones científicas que marcarán las futuras decisiones políticas del Gobierno vasco. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha repetido en múltiples ocasiones que la "segunda transformación económica" de Euskadi se debe fundamentar en la innovación y el desarrollo. Y quizá por primera vez en muchos años, BC3 aportará conocimiento escuchando la naturaleza y sus necesidades, en vez de darle la espalda.
modelo capitalista Markandya lo explicó con facilidad: "Hay quien piensa que deberíamos cambiar completamente nuestro desarrollo económico, basado en el modelo capitalista, pero el coste de los grandes cambios siempre es muy elevado. Queremos entrar en una época de transición, una transición que no sea dolorosa. Por tanto, más que una revolución, en el futuro deberíamos adoptar unos cambios".
Los departamentos de Medio Ambiente y Educación, junto con Ikerbasque, han amparado el nacimiento de este centro de investigación. Entre los tres han aportado un millón de euros para financiar su primer año de vida. En los próximos meses, el director de BC3 seleccionará los investigadores en nómina del centro, desde sociólogos a ingenieros, pasando por meteorólogos, químicos, físicos y economistas. No habrá un número de plazas fijas destinadas a investigadores vascos, pero sí la certeza de que el centro será un nuevo e importante foco para profesores, investigadores y alumnos de la Universidad del País Vasco.
El rector de la UPV, Juan Ignacio Pérez, reconoció que "no ha habido en Euskadi un centro de investigación tan potente como éste", por lo que se convertirá en "modelo de los siguientes". La consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, destacó que la "innovación es el verdadero motor del siglo XXI" y que BC3 "constituye una oportunidad única en competitividad".
Por su parte, el consejero de Educación y Universidades e Investigación, Tontxu Campos, consideró que el BC3 "reforzará la capacidad investigadora de Euskadi" y aprovechó la ocasión para recordar que "a pesar de que ya han pasado más de 30 años, todavía no nos han transferido la competencia de investigación, aunque nosotros continuaremos innovando".
Las áreas de estudio del BC3 serán los modelos regionales de circulación en la atmósfera de las emisiones de gases de efecto invernadero (cuyos datos se incorporarán a las bases del IPCC); las consecuencias sociales y económicas del cambio climático sobre Euskadi; las posibles medidas que deberían adoptarse para hacer frente al calentamiento global (desde sus implicaciones en la salud hasta su repercusión en el Producto Interior Bruto) y la valoración de la vulnerabilidad ante el cambio climático, en sintonía con los estudios del IPCC.
Multitudinaria manifestación
Casi cuarenta asociaciones ecologistas, vecinales, de consumidores, sindicatos, plataformas ciudadanas y organizaciones sociales con intereses distintos se han unido con el objetivo común de exigir la "urgente" necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero frente al cambio climático. Con motivo del Día Mundial de la Tierra, que se conmemora el 22 de abril, estas organizaciones presentaron ayer un manifiesto, en el que reclaman actuaciones urgentes para paliar "la grave amenaza" que supone el calentamiento global y que requiere de "una profunda transformación del modelo energético". Para hacer oír su voz, estas asociaciones manifestarán el domingo por las calles de Madrid al igual que ocurrirá en las de Bilbao y con el mismo lema: 'Frente al cambio climático, menos CO2'. Por otra parte, el ex economista jefe del Banco Mundial, Nicholas Stern, autor del famoso 'Informe Stern', declaró ayer que los amenazantes efectos del cambio climático serán todavía peores a lo estimado hasta ahora. "Hemos subestimado los riesgos, los daños asociados y la probabilidad del calentamiento global", advirtió. >deia |