Bilbao. El pleno del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) se reunirá hoy, con carácter extraordinario, para abordar la denuncia y el despido del director de Administración y Finanzas del Museo Guggenheim Bilbao, Roberto Cearsolo, por presuntas irregularidades financieras y contables en las sociedades Tenedora e Inmobiliaria. El hasta ahora director financiero, que ocupaba su cargo desde 1997, reconoció a través de una carta enviada al propio museo que se había apropiado de 486.979 euros desde el año 1998.
El TVCP quiere analizar el alcance real de estas irregularidades, que califica de "gravísimas", y diversos aspectos relacionados con el presunto desfalco y "ver lo que se va a hacer en el futuro", según explican desde el propio Tribunal.
Falta por determinar todavía, por ejemplo, si las cantidades sustraídas corresponden con lo declarado por el propio Cearsolo. Tal y como reconoció Juan Ignacio Vidarte en la rueda de prensa del miércoles en la que dio a conocer los hechos, "hemos comprobado los datos relativos a 2005 y sí coinciden, pero en cualquier caso hemos encargado una auditoría externa y exhaustiva para comparar las cuentas desde 1998 hasta la actualidad".
Además, se abordarán aspectos relativos al análisis que el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas tenía previsto iniciar sobre el museo y, con cuya petición de datos, "parece ser que es lo que ha desencadenado todo esto". El Tribunal se refiere concretamente a la operación de compra de divisas para adquirir obras de arte en la que se perdió seis millones de euros.
Según relató Vidarte, el desfalco se descubrió cuando el Tribunal requirió el pasado 3 de abril el envío de información sobre este asunto al museo. El encargado de proporcionársela tenía que haber sido el director financiero, pero el hecho de que se encontraba de baja desde el día anterior, hizo que fuese el subdirector del departamento el encargado de recopilarla. Ese fue el momento en el que se descubrieron las presuntas irregularidades contables y falsedades documentales supuestamente cometidas por Roberto Cearsolo.
Vidarte explicó que la presunta estafa había consistido en la supuesta apropiación de distintas cantidades de dinero, fundamentalmente propiedad de la Sociedad Tenedora del museo, encargada de la adquisición de las obras de arte de la colección propia, durante, según las primeras investigaciones, 1998, 1999, 2000, 2004 y, sobre todo, 2005.
Tras descubrirse a primeros del mes de abril la presunta apropiación indebida de 486.979,38 euros, el director financiero devolvió voluntariamente al museo 287.900 euros, y ofreció reintegrar el resto en el plazo de tres meses y colaborar para esclarecer el asunto. Vidarte, arropado por todo su equipo directivo, compareció el miércoles ante los medios de comunicación para anunciar que habían despedido y habían presentado una denuncia ante el Juzgado de Instrucción contra Roberto Cearsolo Barretxea por un presunto desfalco de casi medio millón de euros.
Roberto Cearsolo era uno de los hombres fuertes del museo. Por sus manos tenían que pasar prácticamente todas las finanzas. Según el Guggenheim, asumía de manera personal el control de costes, tesorería, realización de pagos, control de ingresos y gastos, relación con entidades de crédito, seguimiento y ejecución de cobros... de las sociedades Tenedora e Inmobiliaria, participada la primera por el Gobierno Vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, y la segunda por el Ejecutivo de Gasteiz y la institución foral.
Roberto Cearsolo tenía un sueldo de 68.520 euros anuales, por lo que la estafa constituye sin duda un duro golpe para todo el equipo que había depositado su confianza en él.
La consejera de cultura, Miren Azkarate, respaldó la decisión tomada por el Guggenheim y ayer mismo anunciaba que comparecerá ante el Parlamento vasco el próximo miércoles, día 23, acompañada de Vidarte.
Azkarate no quiso hacer declaraciones ayer al respecto, pero recalcó sus palabras del día anterior, cuando afirmó que el desfalco del director financiero del museo "no debe empañar la trayectoria de un proyecto brillante, que sigue siendo uno de los buques insignia de este país".
reacciones Las reacciones no se hicieron esperar desde todos los partidos políticos. En un comunicado, la portavoz socialista en la Comisión de Educación y Cultura, Isabel Celaá, explicó que su grupo "va a analizar los hechos gravísimos que hemos conocido en las últimas horas con serenidad, pero también con absoluta contundencia, para llegar hasta el fondo del asunto y exigir responsabilidades".
El Partido Popular anunció que propondrá la constitución de una comisión de investigación en las Juntas Generales de Bizkaia sobre el presunto desfalco. El presidente del PP en Bizkaia, Antonio Basagoiti, señaló que "no está en cuestión el Museo Guggenheim", sino la gestión de los fondos públicos que "han hecho Gobierno vasco y Diputación", y consideró necesario "ventilar" este asunto.
Desde Eusko Alkartasuna se consideró que se evidencia "la necesidad de revisar y mejorar los mecanismos de control sobre este tipo de sociedades, financiadas total o parcialmente con dinero público". No obstante, la portavoz en la Comisión de Educación y Cultura del Parlamento vasco, Onintza Lasa, agregó que este grave suceso "no debe ensombrecer ni la imagen ni la labor desarrollada hasta la fecha en el Guggenheim de la capital vizcaina, cuyo impacto positivo en la imagen y la economía de la Comunidad Autónoma Vasca es indudable". |