DONOSTIA/gasteiz. La lucha por la legalización del hachís o de la marihuana, que incluso se ha llegado a plantear varias veces en el Congreso de los Diputados (la última el pasado año), encuentra bastantes apoyos entre los jóvenes de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV). A pesar de que las drogas no suponen un problema importante para la población de Euskadi -sólo un 1% afirma en las encuestas que se preocupa por el consumo de estupefacientes- muchos están a favor de suprimir las prohibiciones y legalizar las drogas blandas en toda Europa.
Así, el 62% de los jóvenes de entre 15 y 29 años de la CAV consideran que deberían estar legalizados los porros en toda Europa. Sorprendentemente, el grupo de personas que tiene entre 26 y 29 años está más a favor de que esta droga pueda venderse en el continente.
A pesar de que los estupefacientes sólo preocupan a un 1% de las personas encuestadas (aunque este dato se incrementa hasta el 2% en los jóvenes de entre 15 y 17 años), son muchos los que consideran que las drogas blandas, como los porros, deberían ser legales en toda Europa. No obstante, también hay un amplio número de personas, un 31%, que está en contra de esta postura.
El estudio echa por la borda la idea de que son los más adolescentes los que, además de ser los principales consumidores de hachís o marihuana, son los más partidarios de que su venta sea legal. El informe elaborado por el Gobierno vasco indica que los jóvenes con carreras superiores y, en especial, los hombres, están más a favor de que se acaben las prohibiciones para el consumo de estas drogas en Europa, que las mujeres o las personas que han cursado sólo estudios primarios.
Aunque la diferencia por territorios en este tema no es muy notable, los jóvenes de Bizkaia con un 64% son algo más permisivos con la legalización de los porros que los guipuzcoanos o alaveses.
Tal pensamiento no parece nuevo, sobre todo si se extrapola y compara con las costumbres de los más jóvenes, recogidas como tales en estudios de envergadura realizados por firmas de prestigio que reconocen la realidad de los consumos de estupefacientes por parte de la juventud. Dichos análisis explican que los adolescentes que consumen alcohol, tabaco y drogas ilegales ahora son menos y empiezan más tarde que en 2003. Eso sí, aunque el consumo ha disminuido tanto entre hombres como entre mujeres, el descenso ha sido mucho mayor entre aquéllos, y, por primera vez, la proporción de chicas que fuman, beben o consumen alguna droga es igual a la que se registra entre chicos.
Tan sólo uno de cada cien jóvenes encuestados confiesa estar preocupado por las drogas
Los chicos y los que han cursado estudios superiores son más favorables a eliminar las limitaciones legales |