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Astarloa y Osa se juegan la victoria de la Flecha Valona de 2003; el ermuarra daría a Euskadi su primera victoria en una clásica de primavera. |
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Clásicas Amstel, Flecha y Lieja
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Tres tardes de primavera
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La Amstel Gold Race abre mañana la última semana de las clásicas de primavera, que continúa el miércoles con la Flecha Valona, la única que ha conseguido ganar un ciclista vasco, y se cierra el domingo con la Lieja-Bastogne-Lieja, la más antigua, la más prestigiosa.
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Un paseo por la historia en tres tardes de primavera. Ciclismo de antaño. Clásicas. La Amstel Gold Race hace mañana de telonera de la leyenda, la que se encierra a la sombra del Macizo de las Ardenas. Sobre un perfil de sierra se estiran la Flecha Valona (la única clásica de primavera que ha logrado ganar un ciclista vasco: Astarloa, 2003) y la Lieja-Bastogne-Lieja, La Decana.
Amstel Gold Race
La gran travesía de Aranbarri
"Que fue muy larga". La respuesta de Jesus Mari Aranbarri (Azkoitia, 1964) a la pregunta que agita su memoria es corta. "¿Qué recuerda de la Amstel Gold Race de 1987?". Su longitud, ha respondido el guipuzcoano. La misma respuesta que se descolgó de la boca de Jean Stablinski (Thun-Saint-Amand, 1937-Lille, 2007) años después de estrenar el palmarés de la clásica de la cerveza en 1966. "¿Cómo hubiera podido olvidar la prueba interminable? ¡300 kilómetros, mientras que el programa anunciaba 260! ¡Casi ocho horas sobre el sillín!". Recordaba el francés (campeón del mundo en 1962) en las páginas del rotativo parisino L'Equipe. No, no ganó Aranbarri la clásica de los holandeses. Ni él ni ningún ciclista vasco en 42 ediciones. ¿Un podio? Tampoco. Apenas tres puestos entre los diez mejores. El primero lo firmó el errexildarra Santiago Lazcano. Décimo en 1973, en la primera ocasión en la que un ciclista de Euskal Herria lograba acabar la prueba (Astarloa repitió puesto en 2003 y David Etxebarria fue 8º en 2005). La del guipuzcoano fue una proeza. A saber, por delante suyo sólo entró la élite del ciclismo de los 70 que encabezaba, claro, el caníbal: Merckx, Verbeeck, Van Springel, Zoetemelk, Kuiper, Van Villerberghe, Dewitte, Maertens, Godefroot y Lazcano. Hubo que esperar catorce años para ver a otro vasco alcanzar el refugio de Maastricht. Aranbarri tenía 22 primaveras cuando el Caja Rural, equipo en el que cubría su segunda temporada como profesional, le alistó para realizar una larga concentración en el norte, en Holanda. "Habíamos acabado la Vuelta al País Vasco y nos fuimos seis o siete corredores con Mathieu Hermans a la cabeza a preparar las clásicas. Estuvimos una temporada en Maastricht y entrenábamos por los alrededores, por las cotas que íbamos a subir en carrera, pero la verdad es que no llegamos a hacer el recorrido. Sólo sabía de él lo que me habían contado", explica el ex ciclista, que colgó los pedales tras la temporada de 1990 y montó junto al malogrado atleta Diego García la tienda de deportes Aradi en Azpeitia, la misma que regenta en la actualidad. Mientras se explica, su memoria se enciende. Más recuerdos. "Fue aquella una carrera de eliminación. Agónica. En cada una de las 18 cotas (las que se subían por aquel entonces) se quedaba alguien. El grupo se iba reduciendo con cada cambio de ritmo", reconstruye el guipuzcoano. "¿Has mirado qué puesto hice?", pregunta luego. El 69, detrás de un ilustre del ciclismo, el mexicano Raúl Alcalá, que cursaba su segunda campaña como profesional enfundado en el maillot americano del Seven Eleven de Andrew Hampsten. "¿Y qué puesto hizo Moser?". El 54. Aranbarri recuerda al italiano, en su ocaso profesional (se retiró un año más tarde, en 1988), retorciéndose a su lado sobre el perfil de sierra de la Amstel. "Le veía junto a mí con una cara de sufrimiento impresionante en los últimos kilómetros, que eran un continuo sube y baja por carreteras estrechas y repechos cortos, de 600 metros o un kilómetro, pero duros, durísimos", cincela. También se percató, tras continuas miradas a la caravana de coches que siguen habitualmente la carrera, que el verde de Caja Rural no asomaba por ningún lado. Invisible. "Me extrañó, pero tampoco le di mucha importancia porque nuestro líder era Hermans y me imaginé que el coche iría con él". Así llegó a meta, borracho de cansancio, moribundo, y se encontró con todo el equipo esperando impaciente en el coche. "¿Dónde has estado?", le gritó nervioso su director. Aranbarri, con una voz tan delgada como su ánimo, sólo acertó a decirle que acababa de entrar en meta. "Se le cambió la cara y me pidió perdón unas diez veces seguidas. Me dijo que no se había dado cuenta, que creía que no quedaba ningún corredor en carrera después de que se retirara Hermans... Resultó gracioso". Fue la primera vez que el azkoitiarra pisó las clásicas. Asfalto de leyenda. La última. "En años posteriores, el grupo que viajaba al norte estaba siempre formado por holandeses". Quizás por eso guarda un recuerdo especial. Después de colgar la bici, Aranbarri no ha tenido mucho contacto con el ciclismo. Se desenganchó. No del todo. Se conecta una vez al año. Una tarde de primavera de... pongamos que mañana.
Flecha Valona
El flechazo de Astarloa
Décimo en la Amstel Gold Race de 2003, donde había entregado su sudor a Danilo di Luca, líder del Saeco italiano, Igor Astarloa firmaba, quizás sin saberlo, el mejor puesto de un ciclista vasco en la clásica de la cerveza para emular, 30 años después, al errexildarra Santiago Lazcano. Era un aviso. La antesala de la eclosión del ciclismo vasco. Una flecha en el corazón de las clásicas, en el centro de la diana de la prueba que duerme acunada entre la Amstel y la Lieja y que se extingue en el muro de Huy. La Flecha Valona es a las clásicas lo que el Cuatro y Medio a la pelota. Acotado. 200 kms. Un cebo para el espectáculo. Miguel Indurain había alimentado la esperanza en el estreno de la década de los 90 con un tercer puesto (fue cuarto en Huy, pero Gert-Jan Theunisse, tercero, fue posteriormente descalificado por dopaje), el primer podio de un ciclista vasco en las clásicas de primavera. Ilusionante. Un espejismo que se fue apagando según avanzaba la década. Lo rescató David Etxebarria. Quinto en 2001. Hizo el abadiñoarra de lanzador de Unai Etxebarria, quien se jugó la victoria en Huy un año más tarde. Le derrotó Mario Aerts. Sabor agridulce. El durangarra se convertía en el mejor ciclista vasco en la Flecha, pero se quedaba a un paso de entrar en la historia, de ligar su nombre al de Merckx, Hinault, Coppi, Anquetil, Argentin... Por eso, Unai se prometió otro intento. Se dio un año. 2003. Esa mañana primaveral de abril, sus piernas compartían fuga con las de otros quince corredores, entre las que también figuraban las de Aitor Osa, Ángel Castresana o Igor Astarloa. Quedaban 100 kilómetros para meta. Un mundo que se fue empequeñeciendo hasta que a 11 del final el ermuarra tentó a la suerte. Ésta le hizo un guiño y le regaló a un compañero de aventura inimitable: Aitor Osa. Su esfuerzo se acompasó. Hasta Huy. Hasta el muro. Sus cuerpos se separaron allí. Uno a cada lado de la calzada. El vizcaino por la derecha; el guipuzcoano por la izquierda. Mano a mano histórico que murió a 200 metros de meta, en una arrancada de Astarloa. Un flechazo.
Lieja-Bastogne-Lieja
La impronta de Mayo
93 tardes de primavera en el Macizo de las Ardenas. La Decana. Mosaico de colores. Blanca la recuerda Bernard Hinault. Es una de las dos muescas que le dejó su victoria, agónica, en 1980. La más recordada quizás. El otro recuerdo es un vacío de dolor. La punta de sus dedos perdieron toda sensibilidad aquella tarde de primavera teñida de blanco en la que decenas de veces se le pasó por la cabeza el abandono para seguir los pasos de los 153 corredores que pusieron pie a tierra (salieron 174) vencidos por el temporal. El tejón no, y bajo una tormenta de nieve firmó una de las cabalgadas más épicas de la historia del ciclismo tras atacar en Haute-Leveé, a 80 kilómetros de Lieja, y despegarse inevitablemente de Ludo Peeters, Henk Lubberding, Silvano Contini y Rudy Pevenage. En meta, el bretón debió esperar más de nueve minutos a que el segundo, Hennie Kuiper, hiciera su entrada. "No miraba nada. No veía nada. Sólo pensaba en mí", relataba Hinault. Ni David Etxebarria ni Iban Mayo recuerdan la hazaña del tejón. Tampoco lo que hacían aquella tarde de abril. Eran críos. Siete primaveras contaba el abadiñoarra, tres el igorreztarra. Ni siquiera se habían subido a una bicicleta de competición, pero su destino, el de ambos, miraba al norte. 20 años después de Hinault, David se hacía un hueco en la historia del ciclismo vasco y estatal al ser el primero en subirse al podio de La Decana. Segundo. Una astilla en el corazón. Nunca se la sacó. Tercero un año más tarde, el abadiñoarra no volvió a acercarse nunca tanto al sueño de la Lieja. Pero resultó clave para que en 2003 otro ciclista vasco, Iban Mayo, tentara a la leyenda. "Claro que me acuerdo. Acabábamos de ganar la Vuelta al País Vasco y fuimos invitados a la Flecha y la Lieja", relata Mayo. Era su primera incursión en las clásicas y su credo se violentó. "Hasta que llegué allí pensaba que la mejor afición, la única capaz de arremolinarse en las cunetas, era la vasca. En Bélgica me di cuenta de que estaba equivocado, de toda la pasión que despierta este deporte en aquella zona. Era increíble ver a tanta gente en la Flecha Valona y en los entrenamientos antes de la Lieja. ¡Faltaban tres días para correr la carrera y la gente estaba con caravanas esperando en La Redoute!". Mayo se estrenó en las clásicas del norte en la Flecha de ese mismo año. "Ganó Astarloa y Osa hizo segundo, pero nosotros, Euskaltel, también anduvimos bien metiendo a Unai (Etxebarria) en la escapada". Su debut en la Lieja fue más espectacular. Una irrupción. Como un volcán. Dejó su impronta en La Redoute. Una arrancada que laminó el grupo. "Coronamos 10 ó 12 corredores, pero luego se volvió a juntar camino de la cota de Sprimont". Entre la terna de clasicómanos que hacía cábalas sobre el perfil de sierra de La Decana, viajaba Lance Armstrong, entonces sólo cuádruple ganador del Tour. "Lance sabía que aquella carrera era la más prestigiosa y la quería en su palmarés". Por eso, cuando se fue en Sart-Tilman, una cota tendida que desemboca en la universidad de Lieja, en compañía de Samuel Sánchez, el americano no dudó en sacar la billetera y tentar al asturiano. "David y yo estábamos en el grupo y oímos la voz de Samu dirigiéndose a Julian (Gorospe). Armstrong le ofrecía 20.000 euros por colaborar con él. Julian, claro, le dijo que no, que no aceptara", descubre Iban. El sueño del americano se esfumó antes de llegar a la base de Saint Nicolas, un muro que serpentea por el estómago del barrio obrero de Lieja, donde Mayo volvió a apresurar la marcha. Un golpe seco. Martillazo. En la cima sólo sintió dos jadeos a su espalda. Se giró y vio a Michael Boogerd y Tyler Hamilton. "Colaboramos y abrimos hueco". Hasta que empezó a llover. Con las primeras gotas el asfalto de la vieja ciudad de Lieja se volvió de cristal. Un filo de navaja. "Hasta que en una curva Boogerd y yo hicimos un recto y Hamilton cogió unos metros. No pudimos volver a engancharle", se lamenta todavía el igorreztarra. En meta, el americano del CSC aventajaba en una docena de segundos a Iban, quien había soltado en el ascenso interminable hacia Ans a Boogerd. Mayo sólo llenó una vez más de adrenalina una de esas tardes de primavera camino de Lieja. "Pero no la volví a preparar como aquella vez. Volví a correr la Lieja en 2006 y creo que hice el 18. Es una pena. Me habría gustado ganarla porque, sin duda, es la mejor de cuantas clásicas se celebran, la más prestigiosa y la que mejor se adapta a la forma de correr de los ciclistas vascos".
Aranbarri fue, tras Santiago Lazcano, el segundo ciclista vasco en concluir la Amstel
David Etxebarria firmó en 2000 el primer podio vasco en 'La Decana'; Mayo, el último en 2003
clásicas Amstel, Flecha y Lieja
Cota Km.
Maasberg 10
Adsteeg 30
Lange Raarberg 38
Bergseweg 54
Sibbergrubbe 66
Cauberg 71
Wolfsberg 92
Loorberg 98
Cota Km.
Schweiberg 108
Camerig 114
Drielandenpunt 127
Gemmenich 130
Vijlenerbos 134
Eperheide 143
Gulperberg 151
Plettenberg 155
Cota Km.
Eyserweg 157
Huls 162
Vrakelberg 167
Sibbergrubbe 175
Cauberg 181
Geulhemmerweg 184
Bemelerberg 198
Wolfsberg 215
Cota Km.
Loorberg 221
Gulperberg 229
Kruiserberg 234
Eyserbosweg 238
Fromberg 240
Keutenberg 245
Cauberg 257
Cotas Lieja-Bastogne-Lieja (27 de abril)
Los mejores vascos
en la Amstel
David Etxebarria 8º en 2005
Santiago Lazcano 10º en 1973
Igor Astarloa 10º en 2003
Igor Astarloa 12º en 2005
David Etxebarria 14º en 2006
Igor Astarloa 14º en 2002
Igor Astarloa 15º en 2001
Abraham Olano 17º en 1997
Miguel Indurain 19º en 1990
Iñigo Landaluze 24º en 2005
0 kms. 261 km
Cotas Flecha valona (23 de abril)
0 kms. 200 km
Cotas de la Amstel Gold Race (20 de abril)
0 kms. 160 km
Charleroi
Salida
lieja
Salida
Maastricht
Salida
La Roche-en-Ardenne
Maasberg
Lange Raarberg
Ny
Adsteeg
Mur de Huy
Côte d'Ereffe
Bergseweg
Sibbergrubbe
Saint-Roch
La Roche aux Faucons
Cauberg
Mur de Huy
Peu d'Eau
La Haute-Levée
Haut-Bois
La Vecquée
Los mejores vascos
en la Flecha Valona
Igor Astarloa 1º en 2003
Aitor Osa 2º en 2003
Unai Etxebarria 2º en 2002
Miguel Indurain 3º en 1990
David Etxebarria 4º en 2005
Unai Etxebarria 4º en 2003
David Etxebarria 5º en 2001
David Etxebarria 7º en 2006
Miguel Indurain 7º en 1989
Marino Lejarreta 8º en 1991
La Redoute
Wolfsberg
Wanne
Saint-Nicolas
Sprimont
Stockeu
Bonneville
Loorberg
Thon
Schweiberg
Rosier
Drielandenpunt
Camerig
Mur de Huy
Meta
ans
Meta
Gemmenich
Bohissau
Vijlenerbos
Ahin
Eperheide
Gulperberg
Km 65,5 Mur de Huy (1er paso).
1,3 km al 9,3%.
Km 84 Côte d'Ereffe. 2,2 km al 5,6%.
Km 95 Mur de Huy (2º paso).
Km 134,5 Côte de Peu d'Eau. 2,5 km al 4,2%.
Km 140 Côte de Haut-Bois.
1,4 km al 5,4%.
Km 149,5 Côte de Thon. 1,2 km al 7,1%.
Km 157,5 Côte de Bonneville.
1,1 km al 7,9%.
Km 170,5 Côte de Bohissau.
3,4 km al 4%. Km 188,5 Côte de Ahin. 2,4 km al 6,2%. Km 199,5 Huy (Mur de Huy).
Km 57,5 Côte de Ny : 1,8 km al 5,7%. Km 82 Côte de la Roche-en-Ardenne: 2,8 km al 4,9%.
Km 128 Côte de Saint-Roch: 0,8 km al 12%. Km 172 Côte de Wanne: 2,7 km al 7%. Km 178,5 Côte de Stockeu : 1,1 km al 10,5%. Km 184 Côte de la Haute-Levée : 3,4 km al 6%. Km 196,5 Côte du Rosier : 4 km al 5,9%. Km 209 Côte de la Vecquée : 3,1 km al 5,9%. Km 226,5 Côte de la Redoute : 2,1km al 8,4%.Km 232 Côte de Sprimont: 1,4 km al 4,7%. Km 241,5 Côte de la Roche aux Faucons : 1,5 km al 9,9%. Km 255,5 Côte de Saint-Nicolas: 1 km al 11,1%.
Los mejores vascos
en la Lieja-Bastogne-Lieja
David Etxebarria 2º en 2000
Iban Mayo 2º en 2003
David Etxebarria 3º en 2001
Miguel Indurain 4º en 1991
David Etxebarria 6º en 2005
Marino Lejarreta 7º en 1991
Miguel Indurain 10º en 1989
Abraham Olano 12º en 1996
Miguel Indurain 12º en 1990
David Etxebarria 12º en 2004
Plettenberg
Eyserweg
Huls
Vrakelberg
Sibbergrubbe
Cauberg
Geulhemmerweg
Bemelerberg
Wolfsberg
Loorberg
apuntes
amstel gold race
· La Amstel Gold Raas. Nadie lo ha hecho mejor que el holandés Jan Raas en la Amstel, prueba que ha ganado hasta en cinco ocasiones. Por detrás de él, sólo Eddy Merckx, Gerrie Knetemann y Rolf Jaermann han conseguido repetir en la clásica de la cerveza con dos victorias.
· Jean Stablinski. El francés fue el primer vencedor en 1966, cuatro años después de vestir el maillot arco iris. Stablinski murió el pasado mes de julio y será recordado en la Amstel con un monolito erigido en su honor.
· Los últimos vencedores. Stefan Schumacher, Frank Schleck, Danilo di Luca, Davide Rebellin, Alexandr Vinokourov, Michele Bartoli, Erik Dekker, Erik Zabel y Michael Boogerd son los últimos que han inscrito su nombre en el palmarés de la clásica de la cerveza.
flecha valona
· La flecha vasca. Además de ser la única en la que ha logrado vencer, la Flecha Valona se le da bien al ciclismo vasco. Al triunfo de Astarloa se suman los dos segundos puestos de Aitor Osa y Unai Etxebarria y el tercero de Indurain (en realidad fue cuarto, pero Gert-Jan Theunisse, tercero en 1990, fue descalificado por dopaje).
· Último doblete. Alejandro Valverde firmó el último doblete Flecha-Lieja en 2006. Davide Rebellin, en 2004, es el único ciclista de la historia que ha ganado Amstel, Flecha y Lieja en una misma temporada.
· Los últimos vencedores. Davide Rebellin, Alejandro Valverde, Danilo di Luca, Davide Rebellin, Igor Astarloa, Mario Aerts, Rik Verbrugghe, Francesco Casagrande y Michele Bartoli.
lieja-bastogne-lieja
· El 'caníbal'. Eddy Merckx es el gran dominador de la Lieja-Bastogne-Lieja. El belga la ganó en cinco ocasiones (1969-71-72-73-75). A su estela sólo se acerca el italiano Moreno Argentin, que venció en cuatro ocasiones (1985-86-87-91).
· Los últimos ganadores. Danilo di Luca, Alejandro Valverde, Alexandr Vinokourov, Davide Rebellin, Tyler Hamilton, Paolo Bettini, Oscar Camenzind, Paolo Bettini, Frank Vandenbroucke.
Gulperberg
Kruiserberg
Eyserbosweg
Fromberg
Cauberg
Meta
Keutenberg
Cauberg |
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