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Euskal Fondoa recibió en el edificio de La Bolsa de Bilbao a una representación de Nicaragua. |
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Buena voluntad hecha realidad
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A veces la palabra solidaridad pierde fuerza por el uso frecuente que se hace de ella. Pero en el caso de Euskal Fondoa recobra su sentido. Aquí, la ayuda de pueblo a pueblo se hace verdad. Texto y foto J. Jobajuria
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LUIS Antonio Guerra, vecino de Corralillo, Cuba, perdió la visión todavía joven. Bajo la guía de su esposa, todos los días tenía que acarrear en una carretilla el agua que utilizaban en casa desde alejados manantiales naturales, situados a un kilómetro de su hogar. Una realidad que esclavizaba a los 1.600 habitantes de esta comunidad perteneciente al municipio de Guisa en la provincia de Granma, especialmente a las mujeres, encargadas de las tareas del hogar. Pero la situación ha cambiado: hace unos meses que disponen de agua corriente en sus casas gracias a los fondos y el trabajo de Euskal Fondoa, la Asociación de Entidades Locales Vascas Cooperantes que en la actualidad está formada por 90 miembros. Entre ellos, la Diputación de Araba, las tres capitales vascas y municipios como Laudio, Etxebarri, Durango, Irún o Errenteria.
Hoy, Luis Antonio, en vez de tener que cargar con litros y litros de agua, dedica sus esfuerzos a alegrar la vida de los niños de la comunidad con juegos: con envases de plástico de champú y latas vacías de refrescos y cervezas, fabrica carritos para los más pequeños.
Esta no es la única acción que la red de municipios vascos cooperantes a la que el pasado año se unieron los Ayuntamientos de Loiu, Arama, Mallabia, Astigarraga y Amorebieta-Etxano y a la que hace unos meses se agregó Basauri, está llevando a cabo en Cuba. La Habana vieja está viendo como, con la aportación vasca, se habilitan edificios donde se pueden alojar y recibir cuidados muchos de los ancianos que pueblan las calles del país.
Euskal Fondoa se integró en un proyecto encabezado por PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) de restaurar edificios habilitando en ellos apartamentos tutelados para los mayores. En el último viaje el pasado mes de febrero, se inauguraron tres de estos bloques, dos en La Habana y uno en el municipio de Belén de manos del presidente del fondo de cooperación, el alcalde de Arrigorriaga Alberto Ruiz de Azúa y el Ayuntamiento de Gasteiz que contribuyó a la causa aportando todo su conocimiento en políticas para la tercera edad.
Y es que, según Ruiz de Azúa, no todo lo que aportan los miembros es dinero, muchos contribuyen poniendo su conocimiento o incluso prestando a sus técnicos y especialistas para determinadas situaciones. Por este motivo, Euskal Fondoa es "el marco ideal para que los Ayuntamientos que carecen de grandes partidas presupuestarias para la cooperación o les falta experiencia puedan cooperar activamente" señala.
Esta red de cooperación surgida en 1996 centra sus esfuerzos en sacar adelante proyectos para las zonas de Centroamérica, el Caribe y los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia) de manera que "nuestros fondos no se dispersen al querer abarcar demasiado" destaca el alcalde de Arrigorriaga. Euskal Fondoa, además de estar reconocida por EUDEL, Gobierno Vasco o Naciones Unidas, están aglutinados Ayuntamientos que presentan todas las orientaciones políticas del país como el Partido Popular o ANV.
En estos momentos hay 22 proyectos como la instalación de saneamiento en una escuela en Guatemala, la mejora de los transportes entre los campamentos saharauis, políticas sobre protección del Medio Ambiente en Tipitapa (Nicaragua) o el abastecimiento de agua potable a la Comunidad Segundo Montes en el Salvador. Iniciativas en las que el pasado año invirtieron, además del trabajo humano, 1.665.775 euros.
El esfuerzo humano se completa con los voluntarios que realizan en estos países las prácticas para obtener el máster en cooperación que en colaboración con Euskal Fondoa organiza cada año desde hace cinco la UPV con el patrocinio del Gobierno vasco. |
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