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Andoni Agra sigue las indicaciones del profesor de la autoescuela Irrintzi, José Mari Andrés, que le animó a sacar el carné. Foto: oskar martínez |
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una historia de superación >
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Un vizcaino será el primer discapacitado en conducir con extremidades ortopédicas
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andoni agra ha necesitado autorización de la dgt, dado lo excepcional de su caso . Tras el trámite, ya puede comenzar las clases y se enfrentará al examen práctico a principios de mayo.
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Elixane Castresana
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bilbao. El baracaldés de 21 años Andoni Agra se convertirá en "el primer discapacitado físico sin extremidades que coja un coche en todo el Estado", según adelanta José Mari Andrés, director de la autoescuela Irrintzi de Basauri.
Este "excepcional" caso ha requerido autorización de la Dirección General de Tráfico de Madrid, que hace sólo unos días dio el visto bueno al informe remitido desde la delegación de Bizkaia. A partir de ahora recorrerá los mismos pasos que cualquier aspirante a conductor, y su profesor desvela que podría realizar el examen práctico "a principios de mayo".
Al principio las autoridades mostraron "cierta cautela y reservas", pero una vez comprobaron que las aptitudes de Andoni "rozan la perfección" en la prueba realizada por el profesor de la autoescuela y un representante de Sanidad el pasado mes de febrero respaldaron totalmente su iniciativa, ya que la contemplan como un buen ejemplo para los que se encuentren en su situación. El interesado afirma que le ha gustado conducir "desde siempre", y por eso sus condiciones físicas no han supuesto una barrera, sino un aliciente para superarse.
cambios automáticos Antes incluso de sumergirse en la teoría de la circulación maneja con soltura el pomo "al que se agarra la muñeca para sujetar el volante" y le permite girarlo con naturalidad, así como la caja automática que facilita el cambio de marchas. Sólo le asaltaron las dudas poco antes de la primera toma de contacto con el automóvil pensando "si sería capaz de pisar el freno con las prótesis". Se disiparon inmediatamente al oír a José Mari, quien cree que combina "paciencia y mucha seguridad" a la hora de desenvolverse en la "ley de la jungla" de Bilbao, como define Andoni el tráfico de la capital.
Simplemente, es "igual o mejor que los demás", con el matiz de que "él tiene que demostrarlo. Si otro sufre un accidente no pasa nada, pero si le ocurriera a él todos se preguntarían quién le ha dado el carné".
Aunque la principal ventaja que le encuentra es la "independencia" que ganará en sus desplazamientos, todavía ni se ha planteado comprar un coche, entre otras razones por el pequeño terremoto que desencadenaría en la economía familiar. Las circunstancias por las que ha atravesado le han enseñado a ir paso a paso y concentrarse en el graduado escolar que tuvo que aparcar hace tres años, y en sacar el permiso de conducir. Ya llegará el momento en que acuda a bordo del vehículo a sus clases de Derecho, la carrera que desea estudiar. "Necesitaba algo que no requiera esfuerzo físico", comenta.
No alcanza las cantidades casi astronómicas de la compra del coche, no obstante, lo que se gasta en la autoescuela tampoco es despreciable. En este sentido, a pesar de que "no se aplican descuentos en el precio de las clases", como indica José Mari, sí que "vamos a buscarlos a la puerta de casa, lo que supone un plus de comodidad para ellos". El presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Bizkaia, Iñigo Montenegro, coincide en que "se trata de un trabajo más especializado por parte de los profesores", y eso acarrea un coste económico. "Van a buscarles a casa, dan las clases y luego vuelven y cambian el coche para las siguientes", señala.
Un esfuerzo suplementario que encuentra su recompensa cuando se topan con historias de auténtica superación como la de Andoni o algunos de sus alumnos. "En mis treinta años dando clase a discapacitados físicos me he encontrado con tetrapléjicos o gente con parálisis cerebral", rememora.
Y por mucho que parezca impensable, muchos de sus alumnos no dudan en aprender a conducir después de haber resultado heridos en accidentes de tráfico, como fue el caso de "un ciclista que perdió las dos piernas en la carretera y a los pocos días estaba apuntándose en la autoescuela". También con frecuencia pesa la obligación que el deseo de sobreponerse: "Un camionero que sufrió una amputación se apuntó a las clases porque no le quedaba más remedio que trabajar".
una historia de superación
las frases
"Es tan bueno al volante como los demás, pero le exigen que lo demuestre"
josé mari andrés
Director de la autoescuela Irrintzi
"Siempre he querido conducir, sólo me preocupaba llegar al freno con las prótesis"
andoni agra
Futuro conductor
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Sólo tres autoescuelas ofrecen clases en coches adaptados
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Hace tres años una meningitis dejó a Andoni Agra sin pies ni manos. Con su enorme fuerza de voluntad ha logrado derribar todos los obstáculos que le separaban del volante.
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