E S habitual que sea en los campos de fútbol donde los aficionados de un mismo equipo se congreguen para dar rienda suelta a sus sentimientos. Pero ayer, Gamiz-Fika, como viene siendo habitual durante los últimos nueve años, fue La Catedral por un día. El punto de reunión de una familia, la del Athletic. Hermanos no de sangre pero sí de ilusiones. Y así fue. Alrededor de un millar de seguidores, integrantes de unas 150 Peñas del Athletic, acudieron con ganas de empaparse del espíritu rojiblanco, de conocer e intercambiar momentos con semejantes venidos de todas partes de la geografía estatal -Galicia, Asturias, León, Madrid, Andalucía, Ibiza, Cantabria, Castilla, Catalunya...-, e incluso de Italia -peñaLos Leones de Italia-, empujados por el amor a unos colores, a un equipo. Tintes de ilusión. Orgullo de los presentes. Raíces que acompañan, que mueven montañas, que dejan de lado el individualismo para transformarlo en una hermandad aunada. Como la corriente, que viaja en un único sentido. "Estamos muy contentos y nos hace mucha ilusión ver cómo la gente responde de esta manera", explicaba Ricardo Alonso, presidente de la Peña Gamiz-Fika, encargada de la organización del clásico Hermanamiento.
La jornada comenzó a las 10.30 horas con la apertura de la txosna. Este fue el txupinazo que dio paso al goteo constante de hinchas que iban llegando -los más tempraneros ya estaban con el primer txakoli en la mano-. Cada uno con sus atuendos particulares. Prendas identificatorias, ropajes que surten efecto, enriquecen la vista. Gritos de apoyo que erizan la piel. Un combinado de sensaciones que fueron saltando a la luz a lo largo de toda la mañana. Los txistularis del grupo Gaztetxuak de Sestao, la famosa Coral de Portugalete -como novedad asistente en esta edición, entonaron el himno del Athletic-, los tambores albaceteños de Hellín, los zanpantzailes de Berango, las danzas vascas, la fanfarria Sama Siku y las trikitixas anegaron las calles de la localidad vizcaina de unos agradables sones que se entremezclaban con las voces de los asistentes. Conversaciones que apuntaban hacia el futuro del Athletic, y no hacia el presente inmediato, como era el caso de la anterior edición, cuando la situación del equipo en esos momentos no era como para lanzar cohetes. Tiempo pasado, pero muy cercano. Todavía pesa en la mente de muchos. "En esta ocasión por lo menos estamos medio salvados -todavía no, comentaba por detrás un compañero- y por eso estamos más relajados", declaraba José, de la peñaDeusto. "Seguro que este año se venderá menos tila", comentaba Ricardo Alonso.
Antes de proceder al banquete popular, se llevó a cabo la ya tradicional suelta de palomas mensajeras. Un emotivo acto en el que todos los jóvenes buscaban cobrar protagonismo lanzando al vuelo a las anónimas compañeras del aire. "Como se puede observar, venimos gente de todas las edades, lo que quiere decir que el Athletic está vivo, y no sólo eso, sino que tiene mucho futuro por delante", manifestaba Josico, de la peña La Bota de Hellín, de Albacete. Fue precisamente este colectivo quien recibió un homenaje especial con el Aurresku de honor, por su implicación durante todos estos años en el Hermanamiento. Para la cita de ayer, por ejemplo, se juntaron más de medio centenar de personas y recorrieron cerca de 800 kilómetros para no perderse el acto. "Imagínate lo que supone esto para nosotros", expresaba Josico. Por si fuera poco, estos peculiares tamborileros acudieron con 100 kilos de caramelos para todavía endulzar aún más la fiesta rojiblanca.
Tras los prolegómenos se dio paso a la ceremonia por distinción. Un banquete popular que puso el colofón a la colorida mañana. Una comida en el frontón gamiztarra en la que los aficionados, codo con codo, degustaron un menú que consistió en: ensaladilla rusa, bacalao a la vizcaina, ragout de ternera con champiñones y patatas parisina, tarta casera de hojaldre con mantecado, todo ello acompañado con agua y vino, cafés, infusiones y copas.
broche de oro Para muchos de los presentes el broche de oro se pondrá hoy con la asistencia al partido del Athletic frente al Valencia en San Mamés, La Catedral por excelencia. Un partido en el que los seguidores rojiblancos aprovecharán para darse la despedida. Un agur que significa un hasta el año que viene. Pero a la vez, es un hasta siempre ya que todos saben que llevan el uno al otro dentro, como hermanos.
encuestas
El Salinero (Torrevieja)
"Somos muy amigos de Ricardo Alonso y venimos con mucha ilusión. Además, el año que viene celebramos el XXXVII Congreso de Peñas del Athletic en Torrevieja. En este sentido somos ya veteranos, llevamos muchos años".
Peña Bilbo Ondokoak (Sant Cugat)
"Esta cita es fantástica por ser entre amigos con sentimientos comunes. Supone algo muy especial para nosotros porque es nuestro segundo año como peña oficial y, a la vez, es la primera a la que asistimos, pero venimos con referencias".
Peña Deusto del Athletic
"Esto para nosotros es un día de fiesta. La pena que este año no ha coincidido con el día del partido. Aunque tendremos ocasión de reunirnos con amigos que sólo ves en los congresos. Es un auténtico día de ambiente rojiblanco". |