Pekín. El gobierno de la región autónoma del Tíbet, cerrada a los turistas desde los incidentes del 14 de marzo, confirmó ayer que no reabrirá la región al turismo internacional el 1 de mayo, pese a que así lo había prometido, pero aseguró que viajeros foráneos podrán visitar el Techo del Mundo "pronto".
"El buró de turismo del Tíbet está trabajando al máximo para prepararse para la reapertura de todos los lugares turísticos", señaló un comunicado del citado gobierno regional, del que se hizo eco el diario estatal China Daily.
Tras las protestas tibetanas en Lhasa, el 14 de marzo, los turistas que se encontraban en esa ciudad fueron confinados varios días en hoteles de la ciudad, mientras aumentaba la presencia de fuerzas del orden en la capital tibetana.
Las protestas, según los tibetanos en el exilio, fueron pacíficas y en ellas las fuerzas del orden mataron a más de 140 personas, mientras que el Gobierno chino afirma que fueron violentas y en ellas los manifestantes mataron a 18 civiles, en su mayoría emigrantes chinos.
Tras esos incidentes, los turistas extranjeros fueron conducidos con escolta a aeropuertos como el de Lhasa, desde los que fueron enviados a Pekín y otras ciudades chinas.
China, que exige a los turistas extranjeros un permiso especial para entrar en el Tíbet, decidió desde entonces no expedir más documentos de este tipo, alegando razones de seguridad. A principios de abril anunció que el 1 de mayo el Techo del Mundo se reabriría al turismo, pero finalmente ha decidido posponer esa reapertura.
Responsables de la agencia de viajes estatal china CITS, una de las que tramita permisos para extranjeros que viajan al Tíbet, confirmaron a Efe que no hay por ahora ningún "tour" de turistas extranjeros, aunque aseguraron que el próximo 30 de abril sí hay uno de viajeros chinos a tierras tibetanas, con lo cual si podría abrirse la frontera.
Transparencia La Unión Europea pidió a las autoridades chinas un esfuerzo mayor para resolver el conflicto del Tíbet y reclamó acceso libre a la región y "transparencia total" sobre los sucesos de los últimos meses.
Éste fue el mensaje transmitido por el ministro de Exteriores esloveno, Dimitrij Rupel, cuyo país preside este semestre la UE, al embajador chino en Eslovenia y enviado especial del primer ministro, Guan Chengyuan, con el que se reunió en Liubliana.
Respecto a los Juegos Olímpicos, Rupel subrayó la oposición del Gobierno esloveno a cualquier boicot, pues considera que sería erróneo vincular el evento deportivo más importante del mundo con asuntos políticos.
El ministro esloveno garantizó a Guan que la UE apoya los esfuerzos de China para promover la estabilidad, así como el desarrollo económico y social en el país y la región tibetana.
La Unión Europea "comprende" la urgencia para restaurar la estabilidad en China, afirmó el representante europeo, pero también está convencida de que las autoridades del país podrían dar "más pasos positivos" para afrontar la situación en el Tíbet. >efe |