BILBAO. Los vascos consumen cada vez más música y cine, pero no lo hacen por los canales tradicionales, ya que apenas compran CD ni entradas para las salas, según la memoria de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) correspondiente al año 2007. El balance confirma que en Euskadi se produjeron "entre 60 y 70 millones de descargas ilegales" de música, lo que originó un descenso de casi el 10% en la recaudación por la venta de los CD. En el caso del séptimo arte, el dinero recaudado en las salas bajó estrepitosamente hasta un 26%. "Y no hemos tocado fondo", alertó el cineasta vasco y directivo de la SGAE Imanol Uribe. Por contra, cada vez se va más a conciertos y a obras teatrales, cuya recaudación aumentó un 8% el año pasado.
El director de la SGAE en Euskadi, Ignacio Casado, aseguró ayer que la entidad consolidó en 2007 el crecimiento de los últimos años, incrementando sus ingresos sociales un 9,4%, situándose en 23 millones de euros. Los dos pilares que sustentan la recaudación son la comunicación pública (bares, restaurantes, comercios, cines, fiestas...) y las artes escénicas y musicales (teatro, actuaciones y conciertos sinfónicos). Lo ingresado en uno y otro caso corresponde al 20% y al 10,79% del total, respectivamente. La recaudación en concepto de conciertos es la que más sube, un 18,39%, respecto a 2006, con 1.549.494 euros.
Los conciertos que más derechos de autor generaron el pasado año fueron, por este orden, los de Rolling Stones, con 37.000 asistentes, y Bruce Springsteen, con 19.000. Tras ellos, se situaron Maná, Luis Miguel, Il Divo, Fito y Fitipaldis, Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat y Rebelde Way. Casado también destacó la aportación de los festivales. A la cabeza se situaron los de jazz de Donostia y Gasteiz, seguidos de los conciertos del BBK Live en Bilbao y los del Azkena Rock Festival de Gasteiz, con 94.000 y 44.000 espectadores, respectivamente. Un año más, el incremento de la recaudación en el ámbito sinfónico volvió a ser destacable (10,36).
Que los vascos oyen cada vez más música es un hecho evidente, aunque el negocio ha cambiado sobremanera, como confirman los efectos de la crisis discográfica, cada vez más visibles. A este respecto, en 2007, los derechos de producción fonográfica experimentaron un nuevo descenso, siguiendo la línea iniciada en 2004, con una disminución del 9,26%.
También bajó la recaudación de derechos de autor generados por la copia privada (soportes grabables: CD, DVD y casetes vírgenes), que, tras el incremento del 152,7% ocurrido entre 2003 y 2004, el año pasado sufrió un descenso menos acentuado que ejercicios anteriores, situándose en un 2,36%. "Aquí se produjeron entre 60 y 70 millones de descargas ilegales el año pasado. El compacto tiene un uso masivo, pero el CD se ha convertido en un elemento fetiche, de regalo o de coleccionismo", lamentó Casado.
Dado que cada vez se compran menos discos, que la producción musical baja y que progresivamente los autores jóvenes cuentan con menos posibilidades de editar, el futuro pasa por "reubicar" el negocio musical. "Habrá que ver qué pasa con internet, cómo queda el marco legal, la regulación del ADSL y qué hacen las operadoras y si los artistas aguantan. El negocio tiene que reubicarse. Ahora, el mercado local, y más en euskera, tiene más dificultades que nunca", advirtió Casado.
Los malos resultados se reprodujeron también en el apartado cinematográfico. Los derechos de autor generados por esta actividad cinematográfica continúan la tendencia a la baja de ejercicios anteriores, pasando de 539.352 euros recaudados en 2006 a 397.967 en 2007, lo que supone un descenso del 26,21%. Esta bajada se debe a la pérdida de espectadores gradual de las salas de cine en el conjunto del Estado desde hace ya varios años.
Aunque tanto Casado como Uribe destacaron que el balance no recoge la totalidad del dinero recaudado por la película El orfanato, el auténtico éxito en las pantallas de finales de año, ambos coincidieron al resaltar que la crisis de asistencia a los cines "no ha tocado fondo" y que "el panorama es bastante oscuro", ya que el sector padece el mismo mal detectado previamente en el mundo de la música.
Mejores datos ofrece el balance teatral en Euskadi en 2007, ya que la recaudación subió un 7,97% respecto a 2006. La obra de mayor éxito a su paso por los escenarios vascos fue Garrick, de Tricicle, seguida de Misterioso Asesinato en Manhattan (Francisco Vidal); Peter Pan (Theatre Properties); Baraka (A Priori Producciones); Móvil (Faraute Producciones); El día del Padre (El Relo); y Ama quiero ser lehendakari (Glu Glu Producciones).
socios El balance de la SGAE destaca también el número de socios que se incorporaron a la asociación el año pasado, un total de 144, que dejan los números globales en 3.464. "Es un incremento del 4%", aseguró el presidente vasco de la asociación. Por territorios, Bizkaia encabeza la lista de incorporaciones.
El año pasado se registraron en Euskadi 1.505 obras nuevas, lo que supone "más de cuatro registros diarios, lo que sitúa el número total en algo más de 20.000". Estos números son "un indicador de la incesante ebullición creativa que ha marcado y sigue marcando el devenir cultural de este país". De los 23 millones de euros recaudados, un total de 1.603 socios (el 50%), cobraron derechos de autor. |