bilbao. La tensión sube por momentos en Arrasate. Todas las miradas se dirigen a la casa consistorial de este municipio, lugar en el que mañana se celebrará el Pleno extraordinario en el que se debatirá la moción consensuada por PNV y PSE en la que condenan la violencia y reclaman la dimisión de todos aquellos cargos municipales que no hagan lo propio. La postura de la alcaldesa de ANV, Ino Galparsoro, y de su equipo de gobierno se puede presentir, ya que desde que ETA asesinara al ex concejal socialista Isaías Carrasco no ha reservado una palabra para repudiar lo sucedido. También es predecible la respuesta de los simpatizantes de la izquierda abertzale tradicional, que por medio de unos panfletos que llevan por título ¡Fraude a la voluntad de los vecinos!, y que han repartido por todo Arrasate, llaman a concentrarse frente al consistorio media hora antes de que empiece el pleno y posteriormente acudir al debate que protagonizarán las diferentes fuerzas políticas.
Los precedentes no aventuran un Pleno pacífico. Basta con recordar el primer encuentro que mantuvieron todos los grupos presentes en este ayuntamiento días después del asesinato de Isaías Carrasco. En aquella ocasión, una nutrida representación de la izquierda abertzale increpó a varios cargos municipales, centrando sus ataques en los dirigentes del Partido Popular. Aunque, en esta ocasión, han dado un paso más y cargan contra el PNV y el PSE.
En los planfletos, a los que ha tenido acceso DEIA, se replican los diferentes puntos de la moción que se debatirá mañana. Donde se insta a respetar la dignidad humana, la izquierda abertzale de Arrasate recuerda los asesinatos del GAL; cuando de defiende el respeto de los derechos humanos, el panfleto recuerda que los ediles del PSE en este municipio abandonaron el pleno cuando se trató los presuntos malos tratos que denunciaron Igor Portu y Mattin Sarasola tras ser detenidos por la Guardia Civil; asimismo, para rebatir el punto tercero, que habla de garantizar el pluralismo político, se recuerda la Ley de Partidos y las posteriores ilegalizaciones.
Lo cierto es que, por el momento, el texto que se abordará mañana cuenta con los apoyos seguros de PSE (4 ediles), PNV (4) y Partido Popular (1), por lo tanto, la petición de dimisión prosperaría si, tal y como parece, Ezker Batua-Zutik se abstuviera, ya que únicamente las mociones de censura precisan mayoría absoluta para que salgan adelante (11 en el Ayuntamiento de Arrasate). |