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Un grupo de monjes cistercienses cantan gregoriano en el interior del monasterio de Heiligenkreuz. |
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| Doinu txikian |  | Compay
 Kepa Junkera |  |  |
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YouTube consagra el gregoriano
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La red ha unido casualmente los caminos de la discográfica Universal y Heiligenkreuz, abadía cisterciense del siglo XII cercana a Viena cuyos monjes han firmado un jugoso contrato por cantar en gregoriano.
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Luis Lidón
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La revolución musical por internet llega al canto gregoriano. Unos monjes cistercienses austriacos han logrado un contrato con la discográfica Universal gracias a un vídeo que colgaron en YouTube.
La discográfica, que edita a cantantes tan populares como Amy Winehouse, ganadora de cinco premios Grammy, abrió en febrero un concurso para buscar talentos para lanzar un álbum de música sacra.
Los británicos Artic Monkeys se dieron a conocer gracias a la Red, pero ahora no es un grupo de jóvenes cantantes los que buscan el éxito gracias a aliarse con las nuevas tecnologías, sino los representantes de una orden religiosa con más de ocho siglos de tradición.
Los responsables de Universal escucharon cientos de maquetas, pero una grabación que llegó por casualidad en formato mp3 y un vínculo al portal de vídeos YouTube les quitó todas las dudas: ellos eran los mejores. Los elegidos fueron la comunidad de 80 monjes de la abadía cisterciense de Heiligenkreuz, fundada en el siglo XII y situada en un paraje de los bosques de Viena, cerca de la capital austriaca.
El padre Karl Wallner, el encargado de la página web del monasterio y del contacto con la opinión pública, recibió un correo electrónico de un amigo en Londres acompañado de un vínculo a la página del concurso. "Lo tomé a broma. Ni siquiera sabía qué era Universal", explica Wallner, que envió un correo electrónico con enlaces a la página digital del monasterio en las que se ofrecían ejemplos del canto gregoriano que se practicaba en Heiligenkreuz.
Más adelante, los ejecutivos de la compañía descubrieron un vídeo en YouTube que les entusiasmó. "Sólo entonces nos dimos cuenta de la dimensión de lo que se trataba", asegura Wallner.
No se han revelado las condiciones económicas del contrato, pero en todo caso el dinero que obtengan lo destinarán al mantenimiento del monasterio y a la formación de nuevos monjes. "No estábamos ávidos de subirnos a un escenario y representar ante todo el mundo", subraya el religioso, que asegura que "queremos seguir siendo monjes y no estrellas de la música".
El papa Benedicto XVI visitó el pasado septiembre la abadía, la más antigua del mundo habitada de forma continua, y disfrutó allí de su música favorita, algo que también ha dado fama a Heiligenkreuz.
La grabación del nuevo disco ha tenido lugar a principios de abril con la participación de 17 monjes en la iglesia de la abadía, transcurrió como una oración y a mediados de mayo se pondrá a la venta en todo el mundo. "Tenemos la curiosidad si el CD será un éxito. Ya fue una sorpresa que en sólo 10 días 80.000 personas hubieran visto el vídeo en YouTube", indica Wallner.
El canto gregoriano, en honor al papa Gregorio I, se remonta al siglo IV y es una melodía monódica, interpretada al unísono y sin acompañamiento armónico.
"Es realmente un regalo de Dios que podamos cantar para Él y que, al mismo tiempo, podamos regalar paz y dar fortaleza a mucha gente", concluye el religioso.
El director ejecutivo de Universal para música clásica y jazz, Tom Lewis, declaró que son "simplemente los mejores cantantes de gregoriano que hemos escuchado. Producen un sonido mágico y evocador, que es al mismo tiempo sereno y conmovedor".
Los monjes de Heiligenkreuz podrían seguir así la estela del éxito comercial conseguido la pasada década por un disco de canto gregoriano grabado en el Estado español. La discográfica EMI logró un gran éxito comercial con el canto sacro de los monjes benedictinos de Santo Domingo de Silos, en Burgos, que vendió millones de discos en todo el mundo.
La abadía de Heiligenkreuz está considerada la cuna de la orden cisterciense en la Baja Austria y desde 1188 guarda una reliquia de la Santa Cruz, regalada por el duque Leopoldo V. |
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