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Jean Clottes, el tercero por la izquierda, en su visita a Santimamiñe en septiembre del año pasado. Foto: o. martínez |
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Santimamiñe sabrá en dos meses si es un bien de la humanidad
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Forma parte de la candidatura de las cuevas rupestres de la Cornisa Cantábrica, junto a las guipuzcoanas Ekain y Altxerri.
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deia/europa press
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bilbao. La Unesco decidirá a finales de junio o principios de julio si amplía la declaración de Patrimonio de la Humanidad que ya tiene la cueva de Altamira a otros yacimientos paleolíticos de la Cornisa Cantábrica en los que se incluyen la cueva vizcaina Santimamiñe y las guipuzcoanas Ekain y Altxerri. Así lo explicó ayer el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de Cantabria, Francisco Javier López Marcano, quien aseguró esperar "con anhelo" esa decisión, que se tomará en una reunión que se celebrará probablemente en Quebec (Canadá).
El consejero se reunió ayer con el prehistoriador Jean Clottes, que fue el encargado de visitar y evaluar las cuevas de la Cornisa Cantábrica incluidas en la candidatura con el fin de emitir su informe para la Unesco y que le llevó el pasado mes de septiembre a visitar las cuevas de Santimamiñe y Ekain.
Al ser un evaluador independiente que trabaja para la Unesco, Clottes no puede pronunciarse sobre las posibilidades de la candidatura, pero sí aseguró que la Cornisa Cantábrica "es uno de los lugares mayores para el arte paleolítico en el mundo", algo que se debe en buena parte a su orografía y clima.
El experto subrayó especialmente el ejemplo de Altamira, que ya es Patrimonio de la Humanidad, una cueva que consideró "importantísima y espectacular" y que tuvo un papel histórico esencial, porque fue donde el arte paleolítico fue "reconocido por primera vez".
Aunque Altamira es el principal exponente, existe más de un centenar de cuevas del Paleolítico en la cornisa cantábrica, entre ellas las 17 que optan a ser declaradas Patrimonio de la Humanidad, repartidas en Cantabria (nueve), Asturias (cinco) y las tres citadas del País Vasco. Las candidatas cántabras representan las cuatro cuevas del Monte Castillo (La Pasiega, El Castillo, Las Monedas y Las Chimeneas), junto con La Garma, El Pendo, Chufín, Hornos de la Peña y Covalanas, mientras que las asturianas son Peña de Candamo, Llonín, Tito Bustillo y El Pindal).
impulso La Unesco cerró en marzo el plazo para requerir en su caso nueva documentación que añadir a los expedientes de las distintas candidaturas a Patrimonio de la Humanidad -la del arte rupestre del Cantábrico es la única española en esta convocatoria- y ahora sólo queda esperar a su decisión dentro de un plazo de dos meses.
Para impulsar la candidatura Arte rupestre paleolítico de la Cornisa Cantábrica, representantes de los gobiernos vasco, cántabro y asturiano constituyeron a principios de febrero la comisión que coordinará los trabajos e informes para elevar la petición a la Unesco de la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) al arte rupestre paleolítico de la cornisa cantábrica.
Esta iniciativa fue impulsada en 2005 por el Ejecutivo de Cantabria con el objetivo de poner en valor estos yacimientos arqueológicos con arte rupestre. |
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