madrid. La facción española de Amnistía Internacional celebra en 2008 el trigésimo aniversario de su legalización, una conmemoración "sin cumpleaños feliz" porque pese a los "logros" conseguidos en estas tres décadas, aún quedan "muchos retos de futuro" en un momento en que los recortes de libertades avanzan en el mundo.
En un acto encabezado por la presidenta y el director de la organización, Delia Padrón y Esteban Beltrán, respectivamente, Amnistía Internacional recorrió ayer los hitos más importantes de su lucha por las libertades ofreciendo los testimonios de algunas de las personas que han sido protagonistas directos del trabajo de la ONG, como el de Joaquín José Martínez, condenado a pena de muerte en Estados Unidos hace 11 años o Valdenia Aparecida, abogada brasileña acogida por AI en España.
Según explicó Padrón, en la actualidad hay más de 2,2 millones de personas en el mundo que luchan por los derechos humanos y sólo en España, Amnistía Internacional cuenta con 48.000 socios. Además, la organización ha desarrollado la capacidad "de movilizar automáticamente, en el momento en que hay una violación de derechos humanos, a más de 75.000 personas que se ponen a trabajar por las víctimas".
Es el fruto de la labor realizada durante tres décadas en las que la organización, en palabras de Beltrán, "se ha hecho escuchar". >e.p. |