bilbao. A dos meses de que el lehendakari defienda en el Parlamento vasco la hoja de ruta y solicite la autorización de la Cámara de Gasteiz para convocar una consulta a la ciudadanía, los representantes de EHAK enumeraron ayer a Juan José Ibarretxe cuáles serán sus reclamaciones si quiere contar con su apoyo. La formación aber-tzale está dispuesta a sentarse para hablar sobre la iniciativa siempre que tenga como objetivo solucionar el conflicto, aunque, según indicó Nekane Erauskin, la consulta no se puede celebrar hasta que no se logre "un acuerdo entre los distintos agentes políticos que dé solución al conflicto político, donde se reconozca a Euskal Herria como sujeto, en base a un marco democrático y desde el ejercicio al derecho a decidir".
"No estamos dispuestos a planteamientos que caigan en otros esquemas, como una mera reforma estatutaria o confundir el derecho a decidir con el derecho a consulta", advirtió la dirigente abertzale tras denunciar el "oscurantismo y la clandestinidad" en la que, a su juicio, se encuentra la propuesta desde que Ibarretxe la dio a conocer. EHAK cree que hay que cuestionarse si la consulta busca realmente solucionar el conflicto político o, por el contrario, "constituye un elemento más dentro de la estrategia de partido del PNV".
En este sentido, Erauskin aseguró que las declaraciones de los dirigentes jeltzales demuestran que quieren "patrimonializar" la consulta para su juego político, para su propio "interés partidista". "No tienen un planteamiento para solucionar el conflicto político, sino que se trata de su propio juego político. Y la consulta a la ciudadanía es algo muy serio, es la clave para solucionar el conflicto político y no se puede usar para el juego político partidista", apostilló.
sin información La dirigente abertzale -que compareció ante los medios de comunicación acompañada de los parlamentarios Julián Martínez y Ane Auzmendi- destacó que su grupo carece de información sobre la pregunta que se realizará en el referéndum, el objetivo del mismo y la voluntad del lehendakari en el caso de que el plebiscito sea prohibido judicialmente.
Asimismo, Erauskin criticó que la iniciativa se esté llevando a cabo "al margen de la sociedad". "No se ha compartido con la sociedad, ni con los agentes sociales ni políticos, nadie sabe qué es lo que va a plantear y para qué", indicó la portavoz de EHAK, que volvió a emplazar al lehendakari a sentar las bases de un gran pacto que posibilite antes de la consulta un marco propicio para lograr acuerdos encaminados a solucionar el denominado conflicto vasco.
"El señor Ibarretxe dijo que era un planteamiento para solucionar el conflicto, pero cómo se puede llevar a cabo un planteamiento para solucionar el conflicto político de esta manera, sin información, sin contar con la sociedad. Cómo se puede llevar a cabo un planteamiento como éste teñido del más absoluto oscurantismo", se preguntaron los representantes de EHAK. Por último, instaron a Ibarretxe a que realice "un ejercicio práctico sobre las bondades de la consulta popular" como vía para dar cauces de participación a la sociedad y convoque un plebiscito sobre el Tren de Alta Velocidad después de dar cumplida información a la ciudadanía sobre este "macroproyecto", que la izquierda aber-tzale oficial rechaza. |