madrid.El Nene confiaba en que la Policía española nunca averiguaría que tras el nombre que reza en su DNI, Mohamed T.A, se escondía el individuo contra el que Marruecos había dictado una orden internacional de busca y captura con otra identidad. Sin embargo, sus movimientos por el Estado español hicieron sospechar al Grupo de Fugitivos que el treintañero que llevaba meses disfrutando de ostentosas fiestas por toda la geografía estatal, principalmente en Marbella, podía ser uno de los delincuentes más buscados por Rabat, informaron fuentes de la investigación.
Fue el cotejo de las huellas en poder de la Policía española con las que tenían las autoridades marroquíes las que permitieron conocer que se trataba de la misma persona.
El Nene viajaba desarmado, con un coche a nombre de otra persona y no opuso resistencia. "Sencillamente, no se lo esperaba", confesaron los investigadores.
La historia de El Nene se fragua a los dos lados de la frontera, pero siempre con un nexo, el tráfico de hachís. La Policía conocía de sobra a Mohamed, de hecho le había detenido en 17 ocasiones por distintos delitos, la mayoría relacionados con el tráfico de drogas. En Marruecos también le sobraban antecedentes. Las huellas que dejó en comisarías de un lado y otro de la frontera sirvieron para que saltase la coincidencia y se pusiera en marcha el dispositivo policial. >E. Press |