bilbao. Gaizka Sola, un montañero de 29 años, natural de Eibar pero vecino de Zarautz, resultó muerto ayer al caer desde una altura de unos cien metros cuando ya estaba poniendo fin a una jornada de escalada en las paredes de Atxarte, en el término municipal vizcaino de Abadiño, informaron fuentes cercanas al trágico accidente.
El joven guipuzcoano trabajaba en una tienda de material de montaña, era miembro de la Federación de Montaña de Gipuzkoa y ya habían concluido la vía cuando ocurrió el accidente. Exactamente, estaban en el tercer espolón de Atxarte.
El suceso tuvo lugar sobre las 15.30 horas de ayer, momento en que un testigo alertó del suceso al centro de coordinación de emergencias (112), desde donde se movilizaron varios equipos de la Ertzaintza para rescatar a la víctima, que tras la caída se quedó en una zona de muy difícil acceso.
Un helicóptero y varios miembros del grupo de rescate de la Brigada Móvil de la Policía vasca se desplazaron al lugar del accidente y comprobaron que la víctima carecía de signos vitales. El cuerpo del montañero fue rescatado y trasladado en la aeronave hasta unas campas cercanas, donde personal sanitario no pudo más que certificar la muerte del escalador.
El cadáver del joven fue trasladado al Servicio de Patología Forense de Bilbao por orden judicial, según precisaron fuentes del Departamento de Interior.
Las paredes de Atxarte han vivido hasta hace poco bajo la presión de las canteras, lo que las ha convertido en motivo de lucha tanto para ecologistas como escaladores. La cresta tiene tres vías diferenciadas y la primera ascensión tuvo lugar en 1930. El desnivel total alcanza los 200 metros. |