BILBAO. Un total de cinco de las 14 personas sintecho fallecidas el año pasado en el conjunto del Estado murieron en las calles de Bilbao, según refleja un estudio promovido por la Plataforma por la Inclusión Residencial y a favor de las Personas sin Hogar BesteBi. El colectivo reconoció que no esperaban una estadística tan elevada, aunque la atribuyeron a “la casualidad”. Sólo en el último mes se han encadenado en la capital vizcaina las muertes de un hombre y una mujer de 32 y 51 años respectivamente, a los que medio centenar de personas recordaron ayer con una concentración en la plaza de la Convivencia. Carmelo Corada, miembro de BesteBi, denunció que estos casos, al igual que en la mayoría de los fallecimientos, enmascaran “problemas físicos, psíquicos o de adicciones” bajo el término de muerte natural, cuando las defunciones a esas edades son “de todo menos naturales”.
Las calles de Bilbao acogen a “entre 100 y 300 personas” que carecen de un techo donde protegerse, mientras que “aproximadamente 2.000” no tienen hogar y se ven obligadas a recurrir a los servicios sociales o habitan infraviviendas. Sin embargo, las infraestructuras siguen resultando insuficientes ante la demanda y el problema se agranda “si encima se eliminan 50 plazas”.
Se refería al Dispositivo de Albergue Invernal del albergue Mazarredo, que cerrará sus puertas el próximo lunes 28 de abril. La medida causa disgusto a los integrantes de BesteBi, ya que “al menos era una forma de que tuvieran alojamiento y oportunidades para reintegrarse en la sociedad”. Disponer de “techo, ropa y comida” es para Borja Aguirre, otro miembro de BesteBi “una cuestión de dignidad humana”.
Por eso, instó a las instituciones a que “se trabaje para encontrar cobijo a estas personas”. Con el Ayuntamiento de Bilbao en particular han abordado en varias ocasiones el estado de la red municipal de albergues, que incluye también el de Elejabarri. Las estancias se prolongan durante tres días “que se pueden ampliar a otros tres en supuestos especiales”.
Tanto el alojamiento invernal de Mazarredo como la construcción de más albergues son temas recurrentes en los encuentros con los dirigentes municipales. Pero, en palabras de Carmelo Corada, son partidarios de repartirse la responsabilidad entre el resto de localidades de Bizkaia porque muchos de los sin techo de Bilbao proceden de otros lugares”.
VARÓN JOVEN CON ESTUDIOS Las cifras dibujan asimismo el perfil de persona sin techo como varón “en un 80% de los casos” de entre 30 y 45 años, con estudios muchas veces universitarios, que ha fundado su propia familia antes de caer en la indigencia, y “por regla general no manifiesta conductas violentas”. Aún así, desde BesteBi recordaron que “cada historia es un mundo”.