AYER murió un político. Un hombre que se despidió de sus compañeros de profesión mientras la corporación celebraba un pleno ordinario. Juan José Ziarrusta, durangarra de carácter fuerte, siempre trabajó pegado a su pueblo. Él fue quien impulsó numerosos proyectos, unos alabados y otros criticados, pero siempre con el afán de modernizar la villa.
Fue el promotor de la feria de muestras Landako Gunea, inaugurada en 2003. Con la estación de EuskoTren y de la mano de la arquitecta Zaha Hadid, Ziarrusta soñaba con poner su particular Guggenheim para su pueblo, sabedor además que el proyecto ganó al de grandes ciudades españolas que luchaban por tener la firma de la iraní.
Juan José Ziarrusta Campo nació un 20 de febrero de 1947 en Bilbao, era viudo y deja tres hijas y dos nietas. Estudió ingeniería técnica en procesos químicos y fue también licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.
Hasta llegar a la alcaldía, fue edil de Cultura, Deportes y Juventud entre 1983 y 1987. Ziarrusta fue un hombre importante para el EAJ-PNV y desempeñó cargos de relevancia como director de Deportes y Juventud en la Diputación, además de gerente de la empresa pública Azpiegitura. En 1999, el hasta hoy máximo mandatario de Durango obtuvo el premio a la Promoción y Dedicación al Deporte del Gobierno vasco. La muerte le sorprendió a los 61 años. |