bilbao. El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna fue claro: "No he visto nunca un manipulador tan grande como tú en este Ayuntamiento". Dirigió estas palabras a Txema Oleaga por querer "horadar la credibilidad" del Consistorio. Sucedió al final del pleno municipal, cuando se cruzaron acusaciones entre los portavoces de la oposición y el primer edil, a consecuencia de la petición de que se depurasen responsabilidades políticas en torno al atropello de Basurto, en el que murieron dos niños de 4 y 7 años en enero de 2006.
El alcalde argumentó que la carretera de Basurto en la que se produjo el accidente no es competencia del Consistorio. Por eso, adelantó que "no va a pedir ceses ni asumir responsabilidades políticas".
Los hechos han sido juzgados recientemente y la sentencia, contra la que los padres han presentado ya recurso de apelación, multa con 720 euros al conductor del vehículo que atropelló a los pequeños y le imponía una sanción de un año de retirada de carné. El teniente de alcalde, Ibon Areso, aseguró que el asunto ya fue debatido en su momento y no "procede pedir dimisiones o responsabilidades políticas por algo que no es competencia municipal, sino apoyar a la familia".
En su planteamiento el portavoz popular, Antonio Basagoiti, afirmó que la sentencia muestra el "error garrafal" de las instituciones en el semáforo en la Avenida Montevideo, por lo que pidió al gobierno local que "asuma responsabilidades para que algo así no vuelva a ocurrir".
Le siguió Oleaga, asegurando que la sentencia considera probado que Ayuntamiento y Diputación "no actuaron correctamente". Según dijo, los vecinos habían solicitado la colocación de un semáforo que "después se colocó inmediatamente, pero que antes se tiró a la papelera y no se hizo ni caso".
Tras oír a los portavoces de la oposición, Azkuna acusó a Basagoiti y Oleaga de "estar metiendo el dedo en el ojo para horadar la confianza del gobierno municipal". Incluso dijo al socialista: "No me eches un balde de sangre", por sus acusaciones.
Fue entonces cuando el primer edil le acusó de "manipulador". Una vez concluida la sesión, Oleaga, arropado por miembros de su formación, denunció la actitud del alcalde en los plenos y reuniones y dijo estar "harto de su talante antidemocrático" y del constante "acoso a que somete a los socialistas", por lo que le exigió una "rectificación pública e inmediata". |