gasteiz. Las lluvias caídas durante las últimas semanas han hecho que aumente de nuevo el volumen de agua almacenada en los pantanos alaveses por encima de la curva de garantía, razón por la que se ha procedido a un nuevo desembalse. Según informó ayer el concejal responsable de Amvisa, José Manuel Bully, ayer por la tarde volvieron a abrirse las compuertas de Ulibarri para aliviar el embalse a un ritmo de metros por segundo.
La decisión se adoptó después de comprobar que el embalse de Ulibarri se encontraba al 90,2% de su capacidad y el de Urrunaga al 79,6%. Los 163.174 hectómetros cúbicos de agua almacenados -un hectómetro cúbico más que hace un año por estas fechas- son una cantidad suficiente para iniciar un desembalse moderado que, según Bully, la cuenca del río Zadorra puede soportar sin que se inunden las tierras de la ribera. Esta apertura de las compuertas viene precedida de las labores de turbinado llevadas a cabo por Iberdrola en Urrunaga a razón de 30 metros por segundo.
Tras un invierno seco, con altas temperaturas, sobre todo en febrero, y escasas precipitaciones, la lluvia ha llegado a la cuenca del Zadorra con la primavera. Desde entonces han sido varias las ocasiones en que se ha decidido abrir las compuertas para aliviar el pantano de agua. Y no sólo las de Ulibarri, que ya es costumbre, sino que también se ha desembalsado agua en Urrunaga, una situación que no se daba desde hace dos décadas.
Fue a finales de marzo cuando la Mesa del Zadorra decidió liberar 20 metros cúbicos por segundo a través de las compuertas de Urrunaga ante el anuncio de fuertes lluvias en la cornisa cantábrica.
La presa de Albina, en caso de sequía
Poder utilizar el agua de la presa de Albina para abastecer a la población en caso de sequía es una vieja aspiración de las instituciones locales. Sin embargo, se trata de agua no potable que previamente tendría que ser sometida a un profundo proceso de depuración, diferente al que ahora se lleva a cabo en Crispijana. El Ayuntamiento dio ayer el primer paso para iniciar los estudios que permitan a medio o largo plazo ejecutar esta ambiciosa obra consistente en el desdoblamiento de la actual tubería. Actualmente, la canalización se utiliza en sentido Araka-Albina y de ella se beneficia, por ejemplo, el polígono de Gojain, y lo que el gobierno pretende es que también pueda usarse en dirección inversa para poder traer hasta Vitoria el agua de la presa de Albina en caso de extrema necesidad. Esta actuación requerirá una inversión de diez millones de euros, por lo que el Ayuntamiento buscará financiación europea para costear parte de los trabajos, según explicó ayer el concejal responsable de Amvisa, José Manuel Bully. >r. rz. de g.