bilbao. La portavoz del Gobierno vasco y consejera de Cultura, Miren Azkarate, insistió ayer que "se ponen los controles, se hace autocrítica y se reconocen los errores" en relación al desfalco de casi medio millón de euros detectado en el Museo Guggenheim Bilbao.
En una entrevista concedida a ETB, Azkarate consideró que lo que se tiene que exigir a las instituciones es "estar atentos, vigilar cada año el balance de cuentas, la formulación de esas cuentas, su aprobación y los informes que se van presentando y, en el momento que se detectan irregularidades, hacerles frente, hacerlas públicas, presentar las denuncias y hacer una reflexión crítica de dónde hemos fallado y qué medidas tenemos que tomar".
La portavoz del Ejecutivo vasco indicó que durante la legislatura se ha estado hablando sobre la Tenedora del Museo, "sobre el procedimiento, la metodología de compra de las obras de arte y sobre dar a conocer públicamente los precios de cada obra de arte". Así, explicó que tanto la metodología como el procedimiento de compra de obras de arte "ha sido fiscalizado por el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) hasta 2005" y señaló que en 2007 "salió su informe y encontró que todo esta razonablemente bien". "Otra cosa -dijo- es la idea que puede tener cada partido de cómo se debe de proceder, pero la transparencia no tiene ningún cuestionamiento".
Asimismo, precisó que, "en el momento en el que el TVCP recomienda someter las cuentas a auditorias anuales, se acepta esa formulación y, de hecho, para cuando la proposición no de Ley se debate en el Parlamento vasco las cuentas de 2007 estaban ya siendo auditadas, a punto de terminarse esa auditoria, y antes de 15 días los resultados de esa auditoria se habían remitido ya al Parlamento".
investigación La consejera manifestó el pasado miércoles en el Parlamento vasco, donde compareció para informar del fraude del ex director de Finanzas, Roberto Cearsolo, que se espera disponer "en un plazo no superior a dos meses" de las conclusiones del Informe Especial de Investigación. Éste fue encargado tras detectar las irregularidades para llevar a cabo "una revisión exhaustiva" de la actividad completa de las sociedades Tenedora e Inmobiliaria entre 1998 y 2006, período en el que sus cuentas no fueron objeto de auditoría financiera.
Este informe, junto al que además se está efectuando desde principios de mes un proceso interno de investigación de las actividades financieras y contables de las sociedades Inmobiliaria y Tenedora durante todos sus años de actividad, incluye tareas como la identificación y localización de las cuentas bancarias, así como de extractos bancarios, y el análisis y revisión de salidas de efectivo. >agencias / deia |